lunes, 11 de octubre de 2010

El sindicato minero instituye la sección 304

Patricia Muñoz Ríos

Periódico La Jornada
Lunes 11 de octubre de 2010, p. 14
El sindicato nacional de trabajadores mineros acordó la creación de la sección 304 del gremio, con los empleados de la firma canadiense Gold Corp, de la mina El Peñasquito, en Mazapil, Zacatecas, y firmó un nuevo contrato colectivo de trabajo con el consorcio. La mina es una las más importantes productoras de oro y plata del mundo, pues muele, según informó esta organización, 130 mil toneladas diarias de mineral concentrado, entre 10 y 100 veces más del promedio internacional. En la negociación, que llevó desde Canadá el líder del gremio, Napoléon Gómez Urrutia, se acordó un contrato colectivo “de avanzada”, pues contempla beneficios para los mineros, los cuales tendrán salarios que van de 175 hasta 450 pesos diarios, según detalló la organización, es decir, entre cuatro y ocho minisalarios. Gómez Urrutia y Gold Corp convinieron al firmar el contrato colectivo de trabajo que ésta sea una fuente de trabajo fuerte, que opere positivamente en favor de sus mineros y atienda como es debido a la equitativa utilidad, señaló el sindicato. El contrato incluye prestaciones como condiciones satisfactorias de seguridad industrial, higiene y salud; vales de despensa por 500 pesos al mes y becas para hijos de trabajadores.
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Desplegado del SME en la Jornada

Exige SME formar otra empresa de electricidad

Rubicela Morelos, corresponsal

Periódico La Jornada
Lunes 11 de octubre de 2010, p. 14
Cuernavaca, Mor. Integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) exigieron al gobierno federal la creación de una empresa pública generadora de electricidad en la zona centro del país, su recontratación y la toma de nota de su sindicato. A un año de que el presidente Felipe Calderón decretó la extinción de Luz y Fuerza del Centro (LFC), la madrugada del 11 de octubre de 2009, el secretario de Divisiones de la dirigencia nacional del SME, Miguel Ríos Márquez, exigió en un mitin este domingo, en el zócalo de esta capital, “la creación de una empresa pública de electricidad en la zona central del país”. Demandó que cese “la corrupción de las empresas contratistas y la CFE, que sólo están saqueando a nuestra empresa (LFC); y la reinstalación de los 16 mil trabajadores que siguen luchando dignamente”. Advirtió que los integrantes del SME lucharán hasta recuperar sus empleos. Ríos Márquez convocó a todos los sindicatos de México a unirse y defender los contratos colectivos de trabajo. Pidió apoyo a los ciudadanos que eran usuarios de LFC. El mitin que encabezaron Ríos Márquez y el dirigente de la División Cuernavaca del SME, Héctor Salazar Porcayo, contó con la presencia de los diputados federales Gerardo Fernández Noroña y Jaime Sánchez Vélez, de los partidos del Trabajo y Revolucionario Institucional, respectivamente.

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Contratación en CFE, sólo “un anzuelo”

Fabiola Martínez

Periódico La Jornada
Lunes 11 de octubre de 2010, p. 12
La oferta de cursos y de capacitación para la posible contratación de ex trabajadores de Luz y Fuerza del Centro (LFC) en la Comisión Federal de Electricidad (CFE) resultó un anzuelo para la mayoría de los 15 mil electricistas que exploraron esa opción para tener empleo nuevamente.

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) afirma que ya contrataron a poco más de 2 mil (apenas arriba de 10 por ciento de los solicitantes), aunque de acuerdo con testimonios recabados, los “afortunados” firmaron contratos eventuales.

En cambio, aseguraron los entrevistados, para poder continuar con los trámites –operados por personal de la STPS– y sin ninguna garantía de contratación en CFE, debieron desistirse de su demanda por despido injustificado, interpuesta en la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje.

De acuerdo con información oficial, la cifra de ex trabajadores de LFC que serán contratados en la paraestatal podría alcanzar los 3 mil lugares, aunque hasta el momento no se han dado a conocer los detalles de tales contrataciones.
Del grupo de 28 mil trabajadores que sí aceptaron su liquidación, poco más de mil 100 se habrían integrado a las franquicias y empresas provedoras del gobierno y una cantidad similar se pudieron colocar en algún otro empleo en el sector público.

El líder del sindicato de CFE, Víctor Fuentes, declaró en agosto que ninguno de los empleados contratados en la paraestatal ha sido afiliado a la organización gremial que encabeza.

Así, la mayoría de quienes creyeron en la promesa de que una liquidación inmediata, como empleados de LFC los acercaría a la recontratación, quedó en el camino. Muchos siguen esperando la prometida llamada telefónica, por lo menos para que les confirmen si obtendrán el citado empleo.
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“Seguir en la lucha del SME es la forma de enseñarle a mi hijo lo que es la dignidad”

Rasalía Fuentes vende tortas para subsistir, pero afirma que continuará en resistencia para recuperar su empleoFoto Roberto García Ortiz

Fabiola Martínez 

Periódico La Jornada
Lunes 11 de octubre de 2010, p. 12
La esquina de Antonio Caso e Insurgentes es singular. No sólo porque en esa zona se ubican las oficinas de varias organizaciones sindicales, sino porque es punto de información de los electricistas en resistencia.

Ahí, en las inmediaciones de los dos edificios del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), literalmente se encuentran y se mezclan historias de aquellos que, a un año del decreto de extinción de Luz y Fuerza del Centro (LFC), afirman que no aceptarán su liquidación. Y, como si fuera una consigna en una marcha como tantas que han hecho en los pasados 12 meses, integrantes de este grupo opositor de 16 mil 300 trabajadores, de una plantilla original de 44 mil, repiten que llegarán juntos hasta el final.

A la pregunta única de ¿por qué sigues en resistencia?, viene también una respuesta invariable: por dignidad.

También rondan en ese cruce de la zona central de la capital parejas de empleados del extinto organismo que no aceptaron la liquidación, aun cuando tienen a un hijo con enfermedad crónica; las mujeres que atienden un comedor en las instalaciones del sindicato, adonde acuden familias completas a alimentarse, o los impulsores de formas de comunicación alternativas, como radio SME (www.sme.org.mx).

Aquí algunos testimonios:

Rosalía Fuentes: ex bodeguera del departamento de materiales, pide unos segundos para limpiar la tabla del puesto ambulante identificado como Tortas La Resistencia, precisamente en la calle Antonio Caso. Un año después de la extinción asegura que no irá por su finiquito, porque la resistencia “es la forma de enseñarle a mi hijo lo que es la dignidad”.

Manuel Martínez Cortés: convirtió su Tsuru blanco en taxi en el estado de México. Con eso saca para la alimentación de su familia de seis integrantes y, pese a la estrechez de recursos, seguirá en la resistencia porque, afirma, “nunca fui ratero ni borracho. Tampoco falté al trabajo, así que me siento con mucha dignidad para resistir, para reclamarle al gobierno por qué nos hizo lo que nos hizo; por qué nos corrió de esa manera. Así que seguiremos de pie”.

Manuel era hojalatero-pintor en el taller de reparación de unidades y le ofrecían un finiquito de 250 mil pesos por 19 años de antigüedad. Varios de sus conocidos ya aceptaron la liquidación. “Pero están igual de desempleados que nosotros. Imagínese, si a nosotros que estamos en lucha, el gobierno no nos ha cumplido, menos a ellos que dócilmente fueron a entregar su empleo”.

Carlos Felipe Puentes: antes de la extinción de LFC trabajaba en el área de conexiones. En un año se convirtió de operario en vendedor ambulante. ¿Por qué sigo aquí? En primer lugar, responde, por mi sindicato. Voy a seguir aguantando hasta que se diga la última palabra, simplemente porque el cierre de LFC fue injusto, a fuerza y sin fundamento.

Luis Maya Molina: formó parte del grupo de huelguistas de hambre en el Zócalo; protestó de esa forma por 21 días y ahora espera respuestas: “el gobierno dijo que si levantábamos la huelga esto se iba a resolver, y no ha cumplido. Sigo en la lucha, porque no vamos a echar a la basura 95 años de historia combativa del SME. Seguiré aquí por mi sindicato, por mi familia y por todo el pueblo de México; para que no nos sigan pisoteando. Aquí lo importante es que el gobierno no nos vea de rodillas y, al menos en el SME, eso no pasará”.

Pedro Martínez Arroyo: pasó 26 años y dos meses en el área de conexiones, es decir, se quedó apenas a un año y cuatro meses de poder obtener su jubilación. Él, como otros 16 mil, afirma que seguirá en lucha y, en especial, da por hecho que ganarán. Ahí mismo, sobre Insurgentes, ha visto las averías de la red eléctrica y las “pésimas” maniobras de los contratistas, que no saben ni en lo que se meten. Por eso hay cortes, variaciones de voltaje, robo de cables. Ha pasado un año comiendo lo que se puede y donde se puede, pero “aquí estamos los de la resistencia; los que se fueron, pues simplemente es así: ya se fueron”.


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Integrarán hoy el frente de usuarios inconformes con altos cobros de luz

Patricia Muñoz y Fabiola Martínez

Periódico La Jornada
Lunes 11 de octubre de 2010, p. 12
Este 11 de octubre los más de 16 mil integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) que no aceptaron su liquidación marcharán al Zócalo junto con diversas organizaciones laborales y sociales, para recordar que pese a todo, se mantienen en resistencia a un año de que se decretó la extinción de Luz y Fuerza del Centro (LFC).

Este gremio incluso conformará mañana un “nuevo frente de usuarios del servicio de energía eléctrica de la zona centro del país”, en el que se aglutinará a diversos grupos que están en contra de los incrementos de tarifas o que han resultado afectados por los cobros excesivos, y será en una sesión en el edificio sede del SME alrededor del mediodía cuando se espera concretar esta nueva organización.

Luego de este acto, los trabajadores se concentrarán en el Hemiciclo a Juárez, de donde marcharán hacia el Zócalo capitalino, y ahí darán a conocer su plan para la nueva fase de movilizaciones, que hoy inicia.

Abogados del SME hicieron un breve recuento de lo que ha sido la lucha jurídica de este gremio durante un año, luego del decreto de extinción de LFC. Señalaron que los procesos legales que interpuso el sindicato para enfrentar el decreto del Ejecutivo que dejó a 44 mil personas sin trabajo, ha puesto en evidencia que en México se han politizado los temas laborales y se ha pervertido la imparcialidad de algunos tribunales, de las juntas de conciliación y juzgados de distrito en la materia.
Señalaron que incluso, al validar el decreto del Ejecutivo, la Suprema Corte de Justicia de la Nación tomó una resolución con base en “criterios más políticos que jurídicos”.

Carlos de Buen abogado experto en temas laborales, y Manuel Fuentes, presidente de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos, expusieron en entrevistas que mientras el gobierno operó desde el primer día para “dar carpetazo” jurídico al conflicto, a un año de la extinción de LFC no ha logrado cerrar definitivamente el expediente legal.

Agregan que no termina de resolverse el tema, porque subsiste la demanda del SME para que la CFE sea el patrón sustituto de los 16 mil 300 trabajadores que no han aceptado la liquidado. A la par, hay miles de juicios de ex empleados de LFC que, aun cuando ya recibieron su finiquito, también demandan su reinstalación.

A escala internacional, el sindicato sigue procesos legales ante la Organización Internacional del Trabajo y la instancia trinacional del Acuerdo Laboral del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, entre otros, por violaciones a la libertad sindical en México.

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LOS DAMNIFICADOS DEL DECRETO PRESIDENCIAL CONTRA LFC

Los efectos nocivos del decreto que hace un año emitió el presidente Felipe Calderón Hinojosa, extinguiendo a la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (LFC), han sido catastróficos en el municipio de Juan Galindo, ubicado en la Sierra Norte de Puebla, donde se ubica la presa de Nuevo Necaxa, pues 70 por ciento de la economía se encuentra en parálisis.

El resultado inmediato más preocupante de esta errónea decisiónes es, sin duda, la deserción escolar de muchos jóvenes, quienes ante la insolvencia para seguir en las aulas han tenido que incorporarse de manera una forzada al sector laboral, clausurando temporal o tal vez definitivamente su legítimo derecho a una instrucción profesional.

Pero lo que resulta más grave es que a estas alturas ni las autoridades federales –directamente responsables de la eliminación de miles de fuentes de trabajo– ni las estatales, que en su momento prometieron programas de empleo para evitar la crisis de la región, han resuelto la desesperante situación que sufren miles de familias serranas por falta de trabajo.

Una muestra más del desatino presidencial en el caso de la extinción de LFC es que el servicio de suministro de energía eléctrica en la región centro del país no sólo no ha mejorado, como se argumentó en el decreto, sino que, por el contrario, ha empeorado dramáticamente.

Afortunadamente la resistencia del Sindicato Mexicano de Electricistas prosigue y seguramente continuará hasta el sexenio entrante, cuando, tal vez, las nuevas autoridades del país hagan justicia y les devuelvan la empresa que les fue quitada en un arrebato de tozudez.
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Marchan a un año de la extinción de LyFC

Fuente: Salvador Maceda , 11 de octubre de 2010, 08:40 hrs

México, DF.- Miembros del Sindicato Mexicano de Electricistas preparan diversas protestas en la Ciudad de México al cumplirse un año de la desaparición de la compañía de Luz y Fuerza del Centro (LyFC)



A un año de la publicación del decreto de extinción, los diversos contingentes de electricistas también planean realizar un mitin en el Zócalo capitalino.



Esta mañana el primer contingente avanza por la avenida Insurgentes rumbo al Eje 5, donde se encuentra la Secretaría de Energía.



La opción para los automovilistas son: avenida Coyoacán, Medellín, Amores y Cuauhtémoc.



Fue el 11 de octubre de 2009 cuando, mediante un decreto, el presidente Felipe Calderón extinguió a Luz y Fuerza del Centro. La Comisión Federal de Electricidad (CFE) se convirtió en responsable de brindar el servicio de energía eléctrica también en el centro del país. Por su parte, el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) continúa buscando echar atrás la decisión del Ejecutivo
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México: Tele Sur - A un año del cierre de empresa, electricistas realizan proyectos productivos

Al cumplirse un año del cierre por decreto de la paraestatal Luz y Fuerza del Centro, sus ex trabajadores, agrupados en el Sindicato Mexicano de Electricistas, se mantienen en resistencia e impulsan proyectos productivos para sobrevivir, como la realización de camisetas y el embotellamiento de agua. teleSUR



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México SA - A un año del decretazo

Carlos Fernández-Vega

Justo un año atrás, el inquilino de Los Pinos decretó la extinción de la paraestatal Luz y Fuerza del Centro. En esa ocasión, entre tantos otros compromisos, anunció que he dado instrucciones a la administradora de LFC (la Comisión Federal de Electricidad) para que busque recontratar al mayor número posible de trabajadores, a fin de que colaboren de manera directa o indirecta en la provisión del servicio eléctrico bajo nuevas condiciones laborales y un nuevo arreglo institucional”. Así, de un plumazo, dejó en la calle y sin ingreso a 45 mil personas.

Doce meses después, de acuerdo con cifras oficiales, la recontratación del “mayor número posible” de ex trabajadores de LFC se traduce en que sólo dos de cada cien de ellos fueron efectivamente recontratados, es decir mil 250 de 45 mil en total, lo que arroja un promedio de tres por día. De ese tamaño ha sido el cumplimiento del “compromiso” calderonista hecho público aquel domingo 11 de octubre de 2009, a escasas horas del decretazo de extinción. De hecho, fue tan cabal la palabra del inquilino de Los Pinos que en marzo pasado, a cinco meses del anuncio, de la Secretaría de Gobernación salió el siguiente exhortó al sector privado “para que contrate a los trabajadores de la extinta Luz y Fuerza del Centro, pues la solución de este conflicto le corresponde a todos y no sólo al gobierno… el tema es una cuestión social y su solución conviene a toda la sociedad, (los empresarios) debieron apoyar en la contratación de los ex trabajadores, pues a todos conviene que ellos encuentren futuro y con ellos se coadyuve a la reactivación económica… se hace un llamado a los gobiernos de los estados en los cuales funcionó LFC, para que también participen en esquema de reinserción de trabajadores”.

Desde luego que lo anterior no sorprende, porque si algo caracteriza al inquilino de Los Pinos y a su autodenominado gobierno de la “continuidad” es el permanente cuan grotesco incumplimiento de promesas y compromisos, y ejemplos sobran. El problema es que los ex trabajadores de la otrora paraestatal, como tantos otros millones de mexicanos, no tienen la mínima posibilidad de reincorporarse a la economía formal, de tal suerte que a un año del decretazo no han tenido mayor alternativa que sobrevivir en el sector informal, poner un changarro o simplemente engrosar las filas del desempleo.

El 11 de octubre de 2009 Felipe Calderón aseguró que la decisión de extinguir a Luz y Fuerza del Centro se debió a que “las pérdidas económicas venían aumentando año con año hasta hacerse impagables. Para seguir manteniendo la empresa hubiera sido necesario subir desproporcionadamente las tarifas eléctricas o aumentar constantemente los impuestos. Esto sería injusto, particularmente ahora que nuestro país vive momentos difíciles en lo económico, y que tú, al igual que millones de mexicanos, están haciendo un gran esfuerzo por salir adelante”. Pero, ¡sorpresa! Extinta la paraestatal, un mes después de esa justificación, y a propuesta del inquilino de Los Pinos, se aprobaron nuevos impuestos y el incremento de los existentes para que en 2010 los mexicanos de siempre pagaran fiscalmente mucho más que cuando LFC estaba en operación, amén que a los hogares comenzaron a llegar inflados recibos por consumo de electricidad (30 por ciento más, en el caso de este tecleador), empeoró la calidad del servicio y los apagones se hicieron cosa de todos los días.
Según el inquilino de Los Pinos, los únicos culpables de los “niveles verdaderamente insostenibles”, del caótico panorama por él descrito fueron los trabajadores de la extinta paraestatal. De nada sirvió el recordatorio de que la empresa contaba con una junta de gobierno que tomaba las decisiones, órgano presidido por la secretaria de Energía del calderonato, Georgina Kessel, y en el que participaban representantes de las secretarías de Hacienda y Crédito Público (Agustín Carstens en ese entonces; actualmente en el Banco de México), Desarrollo Social (Ernesto Cordero, hoy secretario de Hacienda), Economía (Gerardo Ruiz Mateos, de regreso en Los Pinos como jefe de la Oficina de la Presidencia de la República) y Medio Ambiente y Recursos Naturales (Juan Rafael Elvira Quesada), por conducto de la Comisión Nacional del Agua (José Luis Luege), además del director general de la Comisión Federal de Electricidad (Alfredo Elías Ayub, el de la empresa de soborno mundial), el director general de LFC (Jorge Gutiérrez Vera) y tres representantes del Sindicato Mexicano de Electricistas. Ninguno de ellos, salvo los del SME, fue sancionado por alcanzar “niveles verdaderamente insostenibles” (Calderón dixit) y se mantienen (o han mejorado) en sus puestos.

Apenas dos semanas después del decretazo se confirmó la verdadera razón de la extinción de LFC: la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, con el inefable Juan Molinar Horcasitas en funciones de titular, anunció que se licitaría el tendido de fibra óptica de la Comisión Federal de Electricidad y el correspondiente a la Luz y Fuerza del Centro. Para conocer el jugoso alcance del negocio, vale precisar que la red de CFE tiene un potencial de 2 mil 961 clientes por kilómetro; la de LFC, de 27 mil 273 clientes por kilómetro (en una de las zonas del país con mayor poder adquisitivo y desarrollo tecnológico). Entonces, no era la “onerosidad” (Gómez Mont dixit) de la ex paraestatal, sino que el SME impedía la privatización de este segmento. Casualmente, esta mina de oro quedó en manos del único postor (Televisa-Megacable-Telefónica), que explotará más de 21 mil kilómetros de dicho tendido. ¿Queda claro el quid del decretazo?

Para Calderón lo demás es lo de menos. Como bien señala el editorial dominical de La Jornada, “el tiempo transcurrido ha bastado para desmentir el argumento gubernamental de la supuesta inoperancia de LFC y su personal como una de las razones centrales para remplazarla por la CFE; en estos meses, la multiplicación de las interrupciones prolongadas en el flujo de electricidad han colocado a la capital del país y su área metropolitana en una situación de precariedad que se ve acentuada con la llegada de las lluvias y de las ráfagas de aire. Los apagones han provocado severas afectaciones a cientos de miles o millones de habitantes y han gravitado como un factor de deterioro económico nacional, al impedir las operaciones de negocios familiares y pequeñas y medianas empresas”.

Las rebanadas del pastel

Dos sensibles bajas: la de la tía Ana, refugiada de la guerra civil española que vivió en México casi siete décadas, tras el campo de concentración de Argelésen, en Perpignan, Francia, y el periplo por República Dominicana y Cuba, y la de Pepe Galán, hijo del exilio español, como yo comprenderé. Un fuerte abrazo para su familia y otro para la propia.

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Agustín podaba árboles para la CFE; ahora está mutilado y desprotegido

Fabiola Martínez

Periódico La Jornada
Domingo 10 de octubre de 2010, p. 4
En julio pasado, Agustín Salinas Pérez, de 21 años, procedente de un pueblo indígena del norte de Puebla, llegó a Ixtapaluca, estado de México, para buscar empleo. Enseguida, su tía lo puso en contacto con una señora que le dijo que había trabajo en el Distrito Federal podando árboles, cuyas ramas obstaculizan el cableado de energía eléctrica.

La paga era de mil pesos a la semana, con horario de ocho de la mañana a cuatro de la tarde, de lunes a sábado, no sin antes advertir que la “raya” le sería entregada en efectivo y que no tendría prestaciones ni Seguro Social. Ante la necesidad de enviar algo de dinero a su familia, Agustín aceptó.

Menos de tres semanas después, trepado en un árbol, recibió una descarga eléctrica que le provocó graves lesiones en las extremidades inferiores y en los genitales.

El jefe de la cuadrilla llamó a los bomberos, quienes se negaron a bajar al joven accidentado. Como pudo, el coordinador de estos trabajos de poda lo bajó, ayudado de unas cuerdas, y lo llevó al hospital Rubén Leñero, en donde ha sido intervenido quirúrgicamente varias veces.

Ante la severidad de las lesiones, primero le amputaron tres dedos y en la semana que concluye debieron retirarle la mitad del pie. El diagnóstico es reservado; los médicos han informado a los familiares que Agustín podría perder toda la extremidad. Este diario cuenta con fotografías del caso pero decidió no publicarlas no sólo por la crudeza de las mismas sino por respeto al joven y a sus familiares.

Sin embargo, quienes contrataron al joven no se hacen responsables de mayor cosa; se limitan a decir que le seguirán pagando el salario hasta diciembre y que “los de recursos humanos de la empresa ya no se quieren hacer responsables de los gastos de hospitalización ni de las medicinas”. Obviamente, tampoco gestionan la inscripción del joven al Seguro Social y, en cambio, amenazan a los afectados de que “si meten demanda, ya no les vamos a dar ni un solo centavo”.
La situación se complica porque Agustín fue “enganchado” por gestores de la empresa contratista que le hace trabajos de poda a la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Una cadena de irregularidades en la que se ocultan datos y los responsables no dan la cara.

Sólo con la investigación de una defensora de derechos humanos se pudo conocer del caso, parte de una estadística soterrada de accidentes laborales en las que el trabajador, ahora mutilado y todavía en el hospital, queda totalmente desprotegido. Agustín forma parte de la estadística que las autoridades del sector eléctrico y de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) ocultan y, aun más, aseguran que no existe.

La activista y los familiares consultados por La Jornada señalan que en el entramado de “gestores” que transportan a los trabajadores eventuales a donde hay “chamba” para el sector eléctrico, afirman que el muchacho fue reclutado por una señora que identifican como Rosa Vázquez, quien a su vez es o fue esposa de un tal Fidencio Márquez, quien según el jefe de la cuadrilla tiene el contrato con la empresa Inova Eléctrica, prestadora de servicios para la CFE.

Luego de la extinción de Luz y Fuerza del Centro, la poda fue una de las áreas que se entregaron a contratistas e incluso es una actividad que el gobierno federal prometió darla, en adjudicación directa, a ex trabajadores del organismo que integraron empresas para pasar de empleados de base, con prestaciones y seguridad social, a simples proveedores del sector eléctrico.
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El Despertar - Los motivos de Felipe

José Agustín Ortiz Pinchetti
¿Qué quiso decir Calderón en el último ataque a AMLO? ¿Para qué quiso decirlo? Usar la palabra del poder en forma irresponsable refleja la baja calidad del líder. No queda claro si Calderón sigue con la idea de que Andrés es un peligro para México. Cuando el entrevistador se lo pregunta, contesta: “pues ojalá y no… no se, ojalá”, lo que sí confirmó fue que la campaña de rencor y de odio antes y después de las elecciones hizo un daño terrible a México. Aquí no sabe uno si se refiere a la de Andrés o a la propia.

Era fácil predecir los efectos. Andrés Manuel pudo contestarle, sin despeinarse, que mejor haría en pedirle perdón al pueblo por su desastroso desempeño, incluso mostrarse generoso, a pesar de los 30 mil muertos provocados por ineptitud no se atrevería a llamar a Calderón “peligro para México”. La defensa del PAN nula. Creel lo critica en forma sesgada y Manuel Espino en forma abierta y dura. Incluso revela que como presidente del partido se opuso a la guerra sucia contra Andrés. El PRI aprovechó para tundir a Felipe. La dirigencia del PRD suspendió la guerra de declaraciones contra Andrés y salió a defenderlo. Con excepción de los plumíferos, los opinadores se inclinaron a condenarlo.

Y aquí vienen las interpretaciones. Supongamos que Felipe jugó una carambola para: 1) Quitarse de encima las alianzas con el PRD y favorecer al PRI. 2) Favorecer a Andrés Manuel para dañar al PRI. 3) Contestar los problemas internos del PAN. 4) Demostrar a Estados Unidos que es duro. 5) Darle gusto a Molinar Horcasitas. 6) Desviar la atención sin otro propósito que desviar la atención.
Una explicación sencilla: el Cisen le ha informado que crece el potencial de Andrés Manuel. Que tiene cada vez más partidarios. Que ahora la gente piensa que el verdadero peligro para México son Calderón y los panistas. ¿Y un desahogo? Un hombre de mentalidad culpígena debe vivir atormentado, sabe que hizo trampa para ganar las elecciones. Quizá tiene pesadillas: se ve monarca con ropa de armiño y ve a Elba Esther que quiere coronarlo. Los historiadores sicoanalistas del futuro tendrán la última palabra.

¿Por qué no aceptar que fue un dislate, quizás producto de un estado momentáneo e inducido de confusión? Lean cómo se contradice: cómo cantinflea, cómo se olvida de la frase “haiga sido como haiga sido”, el lema de su sexenio, cómo se queja de las mentadas en los twitters. No soy de los que propalan que Calderón tiene “problemas con el alcohol”. Pero pienso que pudo haber tenido un episodio, aislado si se quiere, pero inoportuno. Yo los he tenido ¿quién no? Y en esa instancia uno dice bravatas, saca los trapos sucios. Concedamos el beneficio de la duda a Calderón. Y ya que su equipo está intentando controlar los daños y opacar la cuestión corramos un velo de pudor al incidente.

joseaorpin@hotmail.com
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Golpe a LFC: recuento de daños

A12 meses del asalto policiaco a las instalaciones de Luz y Fuerza del Centro (LFC), y la posterior extinción de esa entidad pública por vía de un decreto presidencial todavía cuestionado –por más que su constitucionalidad haya sido avalada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en un fallo no menos polémico–, el gobierno federal ha sido incapaz de revertir los agravios cometidos por esa medida contra los derechos laborales, la libertad sindical y la propiedad pública. Adicionalmente, y a contrapelo del cálculo original del grupo gobernante, la incapacidad de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para garantizar el suministro en las entidades en que operaba LFC ha contribuido a exacerbar la percepción del decretazo mencionado como una acción injusta, improcedente y nociva para la viabilidad de la zona centro del país.

El tiempo transcurrido ha bastado para desmentir el argumento gubernamental de la supuesta inoperancia de LFC y su personal como una de las razones centrales para remplazarla por la CFE: en estos meses, la multiplicación de las interrupciones prolongadas en el flujo de electricidad ha colocado a la capital del país y su área metropolitana en una situación de precariedad que se ve acentuada con la llegada de las lluvias y de las ráfagas de aire. Los apagones han provocado severas afectaciones a cientos de miles o millones de habitantes –inundaciones por pérdida de capacidad de bombeo y drenaje; mayores atascos de tránsito; fallas en el transporte colectivo y deterioro de la seguridad pública– y han gravitado como un factor de deterioro económico nacional, al impedir las operaciones de negocios familiares y pequeñas y medianas empresas.

Aunque la empresa encabezada por Alfredo Elías Ayub no ha hecho públicos los datos oficiales sobre la calidad del servicio eléctrico en la zona centro del país, ésta se puede ponderar con base en la inconformidad ciudadana hacia el trabajo de la entidad paraestatal. Significativamente, la Procuraduría Federal del Consumidor recibió 9 mil expedientes en contra de la CFE entre octubre de 2009 y septiembre de este año –casi 3 mil más respecto del mismo periodo entre 2008 y 2009– y las quejas diarias de usuarios ascendieron a 25 durante los últimos 12 meses, contra las 17 que se recibieron un año antes de la extinción de LFC.
Hasta ahora, los intentos gubernamentales por culpar al SME de acciones de sabotaje en instalaciones de LFC han carecido de las pruebas correspondientes y han chocado con el comportamiento pacífico y ejemplar de ese sindicato y de su entorno social de apoyo. Es mucho más claro el vínculo entre el deterioro en el servicio eléctrico y la incapacidad del personal de la CFE –el propio y el subcontratado– para remplazar a LFC y sus trabajadores en una tarea que de suyo se había vuelto complicada: y es que, en efecto, LFC acusaba un severo deterioro desde antes de su extinción, pero éste se debía a la determinación oficial de propiciar la obsolescencia de ese organismo y de negarle recursos para el mantenimiento y la actualización de su infraestructura, de sus instrumentos de trabajo y de su administración.

Por lo demás, el año transcurrido también ha significado una derrota para los planes gubernamentales de desactivar un movimiento integrado actualmente por 16 mil 300 trabajadores electricistas, que ha resistido a campañas de desprestigio y a la hostilidad gubernamental y que hoy cuenta con vigencia y con una demostrada capacidad organizativa. En la circunstancia presente, el desastroso desempeño de la CFE en la zona operada por LFC, las condiciones de inseguridad en que opera el personal subcontratado por el organismo paraestatal y las afectaciones que ello ha supuesto para millones de usuarios en el último año tendrían que ser motivos suficientes para que el gobierno federal atienda las demandas de otorgamiento de la “toma de nota” a la dirigencia del SME y la recontratación colectiva de sus integrantes bajo la figura de “patrón sustituto”. Tales reivindicaciones no sólo tienen viabilidad jurídica, dado que no fueron atacadas por el referido fallo del máximo tribunal: ante la precariedad que enfrenta el corazón político y económico de la nación, la reinstalación, en sus puestos de trabajo, de electricistas con probada capacidad y experiencia se presenta como una medida de obvia sensatez y necesidad.
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Mantienen viva la resistencia más de 16 mil electricistas

Patricia Muñoz y Fabiola Martínez

Periódico La Jornada
Domingo 10 de octubre de 2010, p. 2
Cuando el gobierno federal emitió el decreto de extinción de Luz y Fuerza del Centro (LFC), el 11 de octubre de 2009, calculaba que bastarían unas cuantas semanas para vencer cualquier oposición, pero un año después, 36 por ciento de la plantilla original de 44 mil trabajadores se resiste a quedarse sin empleo en el sector eléctrico y no ha aceptado la liquidación.

Al mismo tiempo, en la administración calderonista hay dos posiciones en pugna: la Secretaría del Trabajo insiste en que la extinción es cosa juzgada, mientras en Gobernación sigue abierta una mesa de negociaciones en busca de alcanzar un acuerdo que destrabe el conflicto laboral.

También continúa en disputa la zona de influencia que tenía LFC, con un mercado que equivalen a 25 por ciento del total de venta de energía eléctrica en todo el país. Luz y Fuerza atendía a más de 22 millones de habitantes, ubicados en el Distrito Federal y 132 municipios de entidades vecinas: 82 en el estado de México, 45 en Hidalgo, dos en Morelos, y tres en Puebla, con una facturación anual de alrededor de 55 mil millones de pesos .

La impugnación del decreto presidencial llevó al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) a un litigio que se resolvió en julio pasado, cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) avaló la constitucionalidad de la medida.

El Ejecutivo argumentó que para 2009 las transferencias de recursos públicos a LFC serían de 41 mil 945 millones de pesos y que de continuar el mismo comportamiento esta cifra podría llegar a 300 mil millones al final del sexenio. Agregó que el pasivo laboral era de 240 mil millones.

El SME refutó la intensa campaña publicitaria del gobierno y aseveró que los costos se incrementaron por el “aumento desmedido” del precio de la energía comprada a la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Del aspecto laboral, documentó que la administración calderonista infló las cifras 133 por ciento porque ese indicador se ubicaba en 102 mil 990 millones de pesos.

Sin embargo, la sentencia de la SCJN dejó abierta la posibilidad de que los trabajadores reclamen su reinstalación, con base en lo cual siguen su curso en la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje miles de demandas, con el argumento de que la CFE es el “patrón sustituto”.

El mismo día del decreto, la Secretaría de Energía envió al director de la CFE el oficio 300.250/2009 para poner “inmediatamente a disposición” de esta paraestatal todos los bienes de LFC con el fin de que se asegure “la adecuada prestación del servicio público de energía eléctrica”.

Al SME no le ha faltado determinación para mantener vivo su movimiento.

Una huelga de hambre colectiva, de casi cien días, hizo posible la instalación de una mesa de negociaciones en Gobernación. El gremio promueve un proyecto de ley para la creación de una empresa que sustituya a LFC en la zona central del país.

Los electricistas han encabezado gigantescas movilizaciones, acompañados de organizaciones sindicales y sociales; recurrieron a formas extremas de protesta como –además de las huelgas de hambre– la extracción de sangre (para hacer pintas). Han hecho “visitas” a la casa del secretario del Trabajo, Javier Lozano, bloqueos de calles y avenidas, mítines, demandas internacionales, promoción de amparos de usuarios, boteos, actos políticos, foros, recolección de firmas, entre muchas otras acciones cotidianas para exigir su reinstalación.
La extinción

Los planes gubernamentales para desaparecer LFC se fraguaron durante meses, al tiempo en que era evidente la fractura en el SME, por un conflicto electoral.

En 2009, este sindicato –entonces a punto de cumplir 95 años de existencia– se dividió por la rivalidad entre dos fracciones: una encabezada por Martín Esparza y otra por Alejandro Muñoz, ex tesorero del gremio.

Ese proceso, que dio como ganador a Esparza apenas con un margen de 300 votos, fue impugnado, lo que dio pie a la Secretaría del Trabajo a negar la toma de nota para ese dirigente y su comité.

Mientras el SME estaba inmerso en su conflicto interno, el gobierno preparaba con sigilo la toma de instalaciones de LFC con el apoyo de cientos de elementos de las fuerzas federales.

El sábado 10 de octubre, después de las nueve de la noche, empezaron a sacar por la fuerza a los trabajadores que estaban de turno y, de inmediato, personal de la CFE tomó el mando del cerebro de operación de la red eléctrica. Esa fecha fue considerada “ideal” para hacer el operativo –calificado de sabadazo–, ya que la atención masiva estaba puesta en el pase de la selección nacional de futbol al Mundial de Sudáfrica.

Luego de que se difundieron las primeras imágenes de la entrada de la fuerza pública a instalaciones de LFC, los trabajadores se trasladaron a la sede del SME. El cruce de Antonio Caso e Insurgentes, donde está el edificio sindical, fue abarrotado por cientos de hombres y mujeres que llegaron consternados, desorientados, asustados e incrédulos.

Encerrados adentro, los dirigentes trataban de salir del shock para decidir si enfrentaban a los uniformados o seguían la vía jurídica y de las movilizaciones. Optaron por lo segundo. Incluso hubo un fugaz acercamiento entre los grupos de Esparza y Muñoz, supuestamente para luchar juntos contra el decreto. La intención duró poco.

El antagonismo de los dirigentes terminó de fracturar al SME, con acusaciones mutuas de corrupción en perjuicio de las arcas sindicales. Los trabajadores en resistencia señalan a Muñoz como ariete del secretario Lozano para debilitar al sindicato.

Doce meses después, esta lucha no ha concluido. Faltan definiciones legales respecto a la existencia misma del SME (requieren el reconocimiento oficial a sus dirigentes para tener recursos y representación jurídica). Además siguen pendientes las resoluciones a las demandas de reinstalación y los resultados de la mesa de negociación “de alto nivel” en Bucareli, hacia la posible creación de una empresa que dé el servicio de energía eléctrica donde operó LFC.

Por lo pronto, integrantes del grupo de 16 mil 300 trabajadores que insisten en que no aceptarán la liquidación estarán nuevamente este lunes en las calles al frente de otra jornada de protesta.

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Lozano, el funcionario más reacio a negociar: SME

Fabiola Martínez

Periódico La Jornada
Domingo 10 de octubre de 2010, p. 3
“Nada de lo que hagan dará marcha atrás al decreto de extinción de Luz y Fuerza del Centro (LFC)”, advertía en diciembre pasado el secretario del Trabajo, Javier Lozano, medio año antes de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación emitiera su fallo sobre la constitucionalidad de esa medida.

A un año de la toma de las instalaciones del organismo en un operativo de las fuerzas federales, el funcionario reitera que la medida fue legítima, oportuna, necesaria y congruente, supuestamente por los altos costos de la operación de LFC.

El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) identifica al funcionario como el más reacio dentro del gabinete presidencial para hallar una salida negociada a este conflicto que tuvo origen, precisamente, cuando la dependencia encabezada por Lozano negó la toma de nota a Martín Esparza, una semana antes del cierre de LFC.

Por ello se desató la protesta masiva del SME, movilizaciones en las que la imagen de Lozano es el principal blanco de crítica de los trabajadores. Estas diferencias han pasado de los ataques verbales a choques tanto en público como en las reuniones privadas en las que han participado.
La confrontación es un juego de vencidas, una medición de fuerzas que aún no concluye.

Lozano ha llevado la defensa a ultranza del decreto y todo lo que éste significa a las discusiones en el primer círculo del presidente Felipe Calderón. Las diferencias de criterios afloraron primero con el ex secretario de Gobernación Fernando Gómez Mont, y ahora con Francisco Blake. El nuevo responsable de la política interna impulsa, a diferencia de Lozano, opciones para avanzar en la negociación con los trabajadores en resistencia. Pese a ello, las minutas de acuerdo, redactadas en el Palacio de Cobián, tienen la firma de Lozano.

Luego, ante la prensa, el secretario del Trabajo vuelve a sus argumentos de que no hay vuelta atrás en el fin de las relaciones laborales del SME con LFC. Ante la tanda de acusaciones, ha optado por responder –como lo hizo en marzo pasado– que Esparza y sus seguidores sólo se hacen las víctimas.

Y advierte que no habrá contratación colectiva de quienes rehúsan aceptar la indemnización.

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Sin tropiezos y mejorando, el servicio de energía eléctrica, asegura Blake

Ángeles Cruz Martínez

Periódico La Jornada
Domingo 10 de octubre de 2010, p. 4
El secretario de Gobernación, José Francisco Blake Mora, aseguró que mediante el diálogo se continuará en la búsqueda de soluciones para el conflicto con el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME). A un año del decreto de extinción de Luz y Fuerza del Centro (LFC), el funcionario aseguró que “no ha habido tropiezos” en el servicio de energía eléctrica y, de hecho, ha mejorado.

En entrevista previa a la inauguración del Festival Olímpico Bicentenario, el funcionario rechazó que exista alguna duda sobre la legalidad de la extinción de LFC. Recordó que el caso ya fue dictaminado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Lo que sigue, dijo, es continuar con los apoyos aprobados por el gobierno federal, en particular los que tienen que ver con encontrar alternativas de trabajo para los ex empleados, así como para el pago de las prestaciones devengadas hasta antes del 10 de octubre de 2009, algunas todavía pendientes.
El secretario aseguró que la dependencia a su cargo continuará el diálogo con los dirigentes del SME, para que “a través de las vías legales se revise su situación sindical”.

Reiteró que el diálogo es la mejor alternativa para dirimir los conflictos, igual que para alcanzar consensos como los que se requieren con los legisladores para la aprobación de la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos de la Federación.

Dijo confiar en que habrá acuerdo entre las distintas fracciones parlamentarias para sacar adelante ambos documentos, así como otras iniciativas como la Ley de Seguridad Nacional y la policía de mando único.

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Privatizarán casi todo si el Senado aprueba la ley de asociaciones con particulares: Bartlett

Andrea Becerril

Periódico La Jornada
Domingo 10 de octubre de 2010, p. 10
Con la ley de asociaciones público-privadas que el Senado está a punto de aprobar, el gobierno de Felipe Calderón podrá avanzar en la privatización de prácticamente todo, y de manera inmediata la electricidad, advirtió el priísta Manuel Bartlett Díaz.

Destacó que el senador Eloy Cantú (PRI), presidente de la Comisión de Comercio e impulsor –junto con el PAN– de esa legislación, tiene interés especial en que se apruebe porque representa los intereses de los grandes grupos empresariales que quieren participar en el “jugoso negocio” que significa el sector eléctrico en la zona centro del país, una vez que quitaron la materia de trabajo a los integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME).

Quien fuera gobernador de Puebla, secretario de Gobernación y senador del tricolor recalcó que desde el sexenio de Carlos Salinas de Gortari la intención fue privatizar la electricidad, afán en el que Ernesto Zedillo y luego Vicente Fox se empeñaron a fondo, y todo parece indicar que Calderón logrará concretarlo con esta ley que se votará el martes en Xicoténcatl, con el respaldo de priístas y panistas.

Recordó que en el sexenio pasado, el SME luchó junto con un grupo de legisladores que desde el Senado se opusieron a la intención de Fox de abrir el sector eléctrico al capital nacional y trasnacional por medio de un decreto que modificó la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica, mismo que –dijo– frenó la Suprema Corte al resolver la controversia constitucional presentada por el Senado, pero a trasmano el panista siguió otorgando permisos para que consorcios extranjeros generen electricidad, “a pesar de que la Constitución lo prohíbe”.

En el artículo 10 del dictamen sobre dicha ley se señala que ese tipo de asociaciones “podrán utilizarse en relación con actividades cuya legislación específica prevea la libre participación del sector privado, o bien, mediante el otorgamiento de permisos, autorizaciones o concesiones para la prestación de los servicios correspondientes”. Especifica que en ningún caso podrán referirse a “las actividades sustantivas de carácter productivo que señalan los artículos 3º y 4º de la Ley Reglamentaria del artículo 27 constitucional en el ramo del petróleo”.
Asimismo, “en los demás casos en que las disposiciones aplicables señalen que no pueda intervenir el sector privado”.

Al respecto, Bartlett consideró que deliberadamente no se especifica que también el sector eléctrico está reservado, según el 27 constitucional, porque es un bien del dominio de la nación. “Es muy claro; quieren hacer negocio con un servicio estratégico, y en la zona que operaba el SME, donde las ganancias serán millonarias, porque van a cobrar lo que quieran”.

Expuso que “luego del golpe de Estado” a Luz y Fuerza, Calderón sostuvo que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) se haría cargo del servicio, pero no fue así. “Echaron a la calle a 44 mil electricistas para meter a contratistas. Son negocios y más negocios, con la secuela de corrupción entre funcionarios y empresas beneficiadas con contratos o permisos”.

Desmantelamiento del Estado

La iniciativa para crear la ley de asociaciones público-privadas –insistió– es un paso más en el desmantelamiento del Estado, impulsado por los fuertes intereses económicos, porque además de la electricidad van por las escuelas, los hospitales, las cárceles, por todo aquello que les garantice fuertes ganancias sin riesgo alguno, ya que hasta van a financiarlos.

Deploró que mientras en el ámbito internacional la tendencia es recuperar la función rectora del Estado ante el fracaso de las privatizaciones, por ejemplo en Francia, con un gobierno conservador como el de Nicolas Sarkozy, ya lo echaron atrás, y en Estados Unidos la intervención del Estado con el gobierno de Barack Obama es enorme, en México “se acaba con lo poco que queda del aparato público.

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68 mil quejas ante Profeco por cobros excesivos de CFE

Patricia Muñoz y Susana González

Periódico La Jornada
Domingo 10 de octubre de 2010, p. 4
Los usuarios han presentado ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) más de 68 mil quejas contra la CFE por incrementos excesivos en el cobro del servicio, que superan hasta 500 por ciento el monto de lo que pagaban antes de la extinción de LFC, señaló el abogado Jesús Luna.

Las denuncias, agregó el litigante en estos procesos, también son por cobros duplicados, “recibos locos” con facturas por decenas de miles de pesos y descomposturas en aparatos electrodomésticos debido a las variaciones de voltaje en la zona centro del país.

En tanto, cifras oficiales de la Profeco precisan que de octubre de 2009 a septiembre de 2010 integró 9 mil 309 expedientes contra la CFE, 31 por ciento más de las acumuladas en el periodo de octubre 2008 a septiembre de 2009.

La CFE, paraestatal a cargo del servicio que daba LFC, se mantiene en los primeros lugares de las empresas que generan el mayor número de inconformidades en la población.

Las cifras oficiales emitidas por Profeco están muy por debajo de las inconformidades de los ciudadanos hechas por escrito o mediante llamadas telefónicas, mismas que la Profeco desecha y deja fuera de sus registros porque –afirma– no cumplen con los requisitos que marca la ley para admitirlas en el rango de quejas. Así ocurrió con la mayoría de los miles de expedientes de consumidores que el SME ha entregado de octubre a la fecha o las recurrentes llamadas telefónicas para reportar apagones.

Pese a sus criterios para procesar denuncias, las cifras gubernamentales arrojan un aumento de quejas contra CFE: el promedio diario se ubicó en 25 durante los últimos doce meses o una por hora, contra las 17 por día que recibió antes de la extinción de LFC. El mes pasado, la empresa llegó al máximo histórico de mil 246 expedientes, esto es, 41 quejas por día, que significa un aumento de 70 por ciento en comparación con las 529 correspondientes al mismo mes de 2008. Sin embargo, el monto de las multas para CFE de enero a septiembre de este año es de apenas 901.4 mil pesos.
El abogado Luna precisó que de las quejas en referencia, la Profeco desechó de entrada 4 mil 300 por falta de datos o porque “no estaban suficientemente sustanciadas”; sólo en 700 asuntos ha logrado que acudan representantes de la CFE a las audiencias con los consumidores y, a la fecha, no ha emitido ningún acuerdo para resolver las demandas pendientes de los usuarios.

Como encargado de presentar las demandas, dijo que en promedio cada mes se han recibido casi 5 mil 700 quejas contra la CFE; a esa cantidad tendrán que sumarse las presentadas en Morelos, estado de México y otros.

Señaló además que los usuarios afectados han tenido que “peregrinar” ante diversas instancias desde el “inútil call center donde contestan trabajadores desde Sonora, Guadalajara o quién sabe dónde” hasta las escasas oficinas que la CFE ha montado para atención al público, donde los usuarios pasan medio día formados para que sólo les reciban sus documentos y les digan que “luego vuelvan”.

La Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD) puntualizó que la Profeco no tiene la infraestructura necesaria para atender a los quejosos: se limita a elaborar oficios con respuestas iguales para todos los inconformes, no fija fecha de audiencias conciliatorias y sugiere que los reclamos se presenten vía civil. “En otras palabras, es un portazo a las narices de los usuarios. Es un háganle como quieran”, advirtió la ANAD.

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Apoya AMLO crear empresa para recontratar a electricistas

Redacción/Notimex | 09 de Octubre, 2010 - 20:21
Envía .Andrés Manuel López Obrador informó que envió una carta a los ex trabajadores de LFC, en la que expresa su respaldo total a las acciones del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME). .Andrés Manuel López Obrador expresó su apoyo a la propuesta de legisladores del PRD, PT y Convergencia para que se cree una empresa que permita recontratar a los electricistas afectados por la extinción de Luz y Fuerza del Centro (LFC).

El político tabasqueño informó que envió una carta a los ex trabajadores de LFC, en la que expresa su respaldo total a las acciones del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME).

Al continuar su recorrido por los 125 municipios del estado de México, López Obrador explicó que "estamos apoyando la iniciativa de ley que presentarán los legisladores para la creación de una nueva empresa que recontrate a todos los trabajadores".

Acompañado por dirigentes estatales de los partidos de la Revolución Democrática (PRD), del Trabajo (PT) y Convergencia, expuso que solicitó a legisladores que apoyen la iniciativa y que de una vez por todas emplacen al PRI para que se apruebe.

Sostuvo que si se logra la mayoría en el Congreso se podrá aprobar la iniciativa, pero es necesario que los priistas se dejen de hipocresías, de fingir, que ya "dejen de la simulación".

Añadió que en la carta también se comprometió a que si el Partido Revolucionario Institucional (PRI) no se define y sigue con la postura de no reconocer los derechos laborales, "al triunfo de nuestro movimiento todos los sindicalizados electricistas van a tener de nuevo su puesto de trabajo".

En otro asunto, López Obrador reiteró su rechazo a que el PRD vaya en alianza con el PAN para contender en las elecciones de julio de 2011 en el estado de México, y señaló que habrá una unión entre el pueblo mexiquense y los simpatizantes y militantes del PRD, PT y Convergencia.

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Continúan negociaciones para determinar reposición de proceso electoral en el SME

Fabiola Martínez

Periódico La Jornada
Sábado 9 de octubre de 2010, p. 17
A punto de cumplirse un año del decreto de extinción de Luz y Fuerza del Centro (LFC), continúa la negociación para determinar la forma en la que se repetirá el proceso electoral para decidir quién será el dirigente del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) reconocido por la autoridad laboral.

Según fuentes consultadas, la disidencia encabezada por Alejandro Muñoz propuso que en la eventual reposición de los comicios en esta organización gremial participen sólo los cerca de 22 mil jubilados, posibilidad que rechaza el grupo identificado con Martín Esparza, con el argumento de que ello se contrapone a lo que marca el estatuto.

En tanto, agregaron las fuentes, continúan las conversaciones sobre el particular en la Secretaría de Gobernación (SG), cuyo titular, José Francisco Blake, ha manifestado su intención de encontrar una vía avalada por las partes en conflicto y por la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA). Este tribunal determinó en diciembre pasado anular el proceso en el que se dio como ganador a Esparza y ordenó la reposición del mismo.

La propuesta inicial, negociada en Gobernación, planteaba que la nueva ronda de votaciones se realizaría del 9 al 12 de octubre, a fin de contar los votos del 13 al 15, y que el comité central tomara posesión un día después. Lo anterior, con el propósito de que se solicitara de inmediato la toma de nota (reconocimiento oficial) correspondiente.
Sin embargo, la falta de acuerdos, así como la carencia, hasta ayer, de la respuesta de la JFCA respecto al tiempo y forma para la reposición del proceso, provocaron que se pospongan los planes para la elección del dirigente del SME, paso fundamental para que este sindicato pueda tener acceso a los recursos del mismo y para seguir negociando la salida al conflicto derivado de la extinción de LFC.

La toma de nota determinaría también la personalidad jurídica de los 26 dirigentes (integrados en comité central) para seguir en el análisis de alternativas para la eventual recontratación de los 16 mil electricistas que continúan en resistencia, es decir, quienes no han aceptado su liquidación.

Esparza dijo que la propuesta de que sólo voten los jubilados es improcedente, porque el SME marca los derechos y obligaciones de trabajadores y jubilados; de acuerdo con el dirigente, los cerca de 28 mil que ya aceptaron su finiquito (como trabajadores de LFC) son ahora sólo miembros en receso, sin derecho a voto.

Mientras tanto, continúan las pláticas con Gobernación, particularmente con el subsecretario de Asuntos Jurídicos de esta dependencia, Felipe de Jesús Zamora, quien está a cargo del análisis del caso SME.

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"A 42 años de la matanza en la Plaza de las Tres Culturas, los estudiantes dignos y rebeldes, aquí seguimos"

Rebelión




Cuarenta y dos años después, esta plaza sigue llenándose de estudiantes conscientes del pueblo; de los hijos de los trabajadores que luchan por un mundo mejor. Y ahí sigue también el gobierno despótico intentando arrebatarnos hasta el último peso, hasta el último recurso natural, hasta el último de nuestros derechos.

En 1968 asesinaron sus cuerpos, pero hicieron inmortal su ejemplo de lucha. Son ellos, los estudiantes rebeldes del 68, quienes renacen en cada huelga estudiantil, en cada marcha, en cada mitin de apoyo a los contingentes que resisten. Son ellos, los brigadistas del CNH, los que levantan su puño frente a cada intento por hacer de la UNAM una vulgar escuelita de pago.

Hace unos cuantos días, José Narro Robles marchó a esta misma plaza de la Constitución, de la mano de Felipe Calderón. Luego, pretendió recibir en la zona cultural de Ciudad Universitaria a represores de la talla de Ulises Ruiz, Enrique Peña Nieto y Mario Marín, los asesinos y violadores de pueblos dignos como San Juan Copala y San Salvador Atenco. Con estos actos, las autoridades pretenden festejar los 100 años de la Universidad Nacional.

Pura palabrería. Mil discursos y ninguna acción concreta para abrirle las puertas de la UNAM a los que más lo necesitan. Narro: qué importa si son 2, 7 ó 20 millones de nini's, si no vas a hacer nada para dar solución. Te llenas la boca de retórica contra el gobierno federal, aprovechándote de la incompetencia de Felipe Calderón y su gabinete, pero nada de aumentar la matrícula, nada de construir más escuelas. Aunque faltan más recursos, lo cierto es que el presupuesto de la UNAM se ha duplicado en los últimos años, y ningún CCH más, ninguna escuela ni facultad más, miles de jóvenes siguen siendo expulsados y excluidos de su derecho a estudiar, mientras el ocupante de la rectoría gana más de 100.000 pesos mensuales.

¡Vaya autoridades “orgullosas” de los 100 años de la Universidad Nacional! No son más que una bola de burócratas, enemigos de la educación pública y gratuita, que hace 10 años encerraron a los huelguistas del CGH que lucharon por la gratuidad, y hoy se muestran como los más democráticos y progresistas.

Los festejos de los 100 años de la UNAM, se parecen mucho a los del gobierno federal por los 200 años del inicio de la guerra de independencia. Muchos encuentros, fiestas, discursos, pero nada de propuestas para resolver el caos en que se encuentra la educación, ni para revertir la degradación social que golpea a la juventud mexicana.

Es ahí donde entramos nosotros, los estudiantes de abajo, que siguiendo el ejemplo de nuestros compañeros de aquella generación aguerrida y valiente de 1968, vamos por 100 años más de Universidad Nacional, cada vez más Pública, Laica, Científica, Gratuita y de Masas.

Y no sólo eso, como hijos de los trabajadores, nos corresponde estar codo con codo con las luchas justas de nuestro pueblo. Como estuvimos con los campesinos de Atenco, allanando el camino para la hermosa libertad que hoy tenemos en nuestras manos, con América, Nacho, Felipe y todos los compañeros que hoy tenemos entre nosotros, para seguir luchando. Y vamos por los demás presos políticos del país, por los de Oaxaca y Chiapas, por compañeros como Víctor Herrera Govea, que hoy cumple un año de injusta prisión, y no descansaremos hasta obtener su libertad.

Ahora, redoblamos esfuerzos con San Juan Copala y con los trabajadores en resistencia del SME.

Copala está siendo hostigada por los paramilitares priístas. Sólo la unidad y fuerza del pueblo logrará que los indígenas triquis puedan seguir construyendo su anhelada autonomía, que es lo que en realidad da terror a los poderosos, a Ulises Ruiz y al gobierno federal. Temen que nos levantemos y luchemos por nuestra autodeterminación, nuestra soberanía y verdadera independencia.

Para concluir, queremos dirigirnos fraternalmente a los compañeros del SME, a esas más de 16.000 almas que continúan en resistencia y que han dado a la población mexicana una invaluable muestra de entereza y dignidad. Compañeros, creemos en ustedes, pero en Peña Nieto no. En las calles, en la lucha, estamos con ustedes hasta las últimas consecuencias, pero no con Beltrones. Una cosa es tocar puertas y exigir soluciones, pero los dinosaurios priístas son unos traidores, enemigos del pueblo; cada paso que se avanza con ellos, es un paso que se aleja al SME de la simpatía del pueblo y los contingentes que en este país resisten. Sabemos que es fácil criticar, y que son ustedes los que han tenido que resistir prácticamente solos todo este tiempo, pues el apoyo del movimiento popular ha sido escaso. Pero como hermanos de una misma causa, les hacemos el llamado fraterno: ese camino, compañeros, no nos lleva a ningún lado más que a la derrota.

No vemos traición, no creemos que Esparza vendió, ni que se pasó a la derecha, nada de eso, simplemente consideramos que se está avanzando por un camino erróneo y muy peligroso para el futuro del movimiento, pero que estamos a tiempo de corregir. Se lo decimos con todo el respeto y admiración que se ha ganado a pulso un sindicato como el suyo. Del mismo modo, hacemos un llamado a todos los estudiantes y a todas las organizaciones a abrazar nuevamente al SME, con toda la solidaridad posible, estar atentos a sus convocatorias, sobre todo en este momento de definición. Mientras más apoyo mostremos, más difícil será la derrota, que no sería sólo contra el SME, sino que impactaría contra todo el movimiento social. Nuestro camino es el de la lucha, nuestra arma es la movilización.

Juntos, discutiendo, organizados y luchando ¡venceremos!

En los 100 años de la Universidad Nacional ¡que se construyan 100 escuelas y facultades más!

¡Educación pública y gratuita para todos!

¡Castigo a los represores de ayer y de hoy!

¡Apoyo total a San Juan Copala!

¡Vivan los 16.000 trabajadores del SME que continúan con la resistencia!

A 42 años de la matanza en la Plaza de las Tres Culturas, los estudiantes dignos y rebeldes, aquí seguimos.

¡2 de octubre, no se olvida!

rCR

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