viernes, 19 de noviembre de 2010

Boletín de la STPS sobre el proceso electoral del SME

Avala JFCA propuesta de SME para reponer elección interna

Aprobó que sólo voten los trabajadores que no se han liquidado y los jubilados.

Fabiola Martínez
Publicado: 19/11/2010 15:05



México, DF. La Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA) aprobó el convenio con base en el cual se repondrá el proceso electoral en el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME).

De acuerdo con las fechas programadas, la votación se realizará a partir del 29 de noviembre y el recuento concluiría el lunes 6 de diciembre, a fin de que el nuevo secretario general tome protesta el miércoles 8 y enseguida la autoridad laboral reconozca al líder.

Según fuentes consultadas, sólo votarán los trabajadores en resistencia, alrededor de 16 mil 400 -es decir, los no liquidados- y los jubilados, calculados en 22 mil.

Trascendió que no contenderá Alejandro Muñoz, por lo que se perfila Martín Esparza como posible único candidato, con su planilla, para ser posteriormente elegido y, luego, reconocido por el gobierno.

El año pasado, meses antes del decreto de extinción de Luz y Fuerza del Centro (LFC), hubo elecciones en el SME y resultó ganador Martín Esparza y su planilla. Sin embargo, la autoridad laboral no reconoció la validez de este proceso (luego de que el opositor Alejandro Muñoz demandara la nulidad del mismo) y ordenó la reposición de la elección.

De acuerdo con un reporte de la Secretaría Auxiliar de Conflictos Colectivos de la Junta Especial número 5 de la JFCA (expediente C. F. IV-152/2009) “se aprueba la propuesta de cuenta -la presentada por Esparza-, toda vez que ésta cumple en lo posible jurídica y materialmente con las disposiciones que se refiere el capítulo 5 de los estatutos del SME, lo anterior de conformidad con lo dispuesto en los artículos 939 y 945 con relación al 17 de la Ley Federal del Trabajo”.

“Una vez hecho lo anterior y que el SME realice las actividades que se describen en la propuesta que se provee, deberá exhibir las constancias que así lo acrediten, en cuyo caso se resolverá lo que en derecho corresponda con relación al cumplimiento al laudo del 1º de diciembre de 2009 este tribunal ordenó en esa fecha la reposición del proceso electoral”, se precisa en el oficio de la JFCA con fecha 18 de noviembre, según el cual se da por bueno el mecanismo de elección impulsado por Esparza para que sólo voten los electricistas no liquidados y los que están en retiro.

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El Búnker




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¿Quién fue Victoriano Huerta?

(Colotlán, Jalisco, 1854 - El Paso, EE UU, 1916) Militar y político mexicano, presidente de México entre 1913 y 1914. Era de ascendencia india, lo cual no fue un obstáculo para que fuese admitido en el Colegio Militar de Chapultepec, de donde salió, en 1876, con el grado de teniente.
Los primeros peldaños militares los escaló en la Comisión de Cartografía Mexicana, en cuyo servicio empleó más de ocho años de su vida. Pero los entresijos de la vida política, las fidelidades y las traiciones los fue asimilando, a lo largo de los diez años siguientes, en los distintos puestos que ocupó en el seno del Estado Mayor durante la última parte del mandato de Porfirio Díaz.
A las órdenes del general Ignacio A. Bravo, Huerta (cuya afición por la bebida era desmesurada, al decir de sus historiadores) participó primero en la represión de las rebeliones de los indios mayas, en la península de Yucatán, en 1903, y posteriormente, durante varios años, en el sometimiento de los indios yaquis del Estado de Sonora.
En 1910 asumió directamente el mando de la represión de los zapatistas en Morelos y Guerrero. La mezcla de violencia, brutalidad y traiciones con que se empleó en las campañas contra los indígenas dan la medida del talante autoritario y mezquino del futuro presidente usurpador de México, dado que por sus venas corría sangre india. Como recompensa por los servicios prestados fue ascendido al rango de brigadier general.
La crisis del porfiriato, tocado de muerte en la campaña antirreeleccionista de Madero, lo llevó a participar en una conspiración contra el régimen, no sin antes solicitar la baja del ejército, aunque ésta le fue denegada, y, gracias a su pragmatismo, se convirtió en pieza clave de la comisión que había de acompañar al dictador Díaz al destierro.
Durante la interinidad de León De la Barra y hasta el nombramiento del presidente Francisco I. Madero, Huerta se dedicó a combatir con saña y tenacidad a los seguidores de Emiliano Zapata que defendían los principios del Plan de Ayala, por el que se debían devolver a los indígenas las tierras que les habían sido arrebatadas durante el "porfiriato".
Tras ocupar Francisco Madero la Presidencia de la República en noviembre de 1911, el general Huerta decidió abandonar la milicia, pero posteriormente fue convencido para continuar la lucha contra los revolucionarios orozquistas y zapatistas. Poco después de que el levantamiento de Pascual Orozco fuera derrotado, por sus conexiones reaccionarias y por el bloqueo en el suministro de armas con destino a los antimaderistas impuesto por el gobierno norteamericano, el general Huerta y el ejército se convirtieron en la base principal de la continuidad de la presidencia de Madero.
En Torreón formó la División del Norte y estuvo a punto de fusilar a Pancho Villa, derrotando a los orozquistas en Conejos, Rellano, La Cruz y Bachimba. En septiembre, Madero lo nombra secretario de Guerra en la capital de la República y consigue derrotar una nueva rebelión.
Sin embargo, el 9 de febrero de 1913 estalló una segunda sublevación dirigida por los generales Reyes y Mondragón, que había de cambiar definitivamente el destino de México. Tras asaltar la Penitenciaría y liberar al general Félix Díaz, Huerta, que había fingido estar a favor de la presidencia legal de Madero, fue nombrado por éste Comandante Militar de Ciudad de México, en sustitución del general Lauro Villar, muerto en los combates de la Decena Trágica.
Pero Huerta preparaba desde esta posición la traición que le ha hecho pasar a la historia. Tras reunirse en secreto contra los conspiradores primero y con el embajador de Estados Unidos Henry Lane Wilson después (convertido el embajador norteamericano en artífice siniestro del llamado Pacto de la Ciudadela o de la Embajada, como de las dos maneras se le conoce), Huerta diseñó un plan para impedir que llegaran los refuerzos de Felipe Ángeles a la capital y dio un golpe de Estado.

So pretexto de darles protección, detuvo a Madero y a su vicepresidente, Pino Suárez, a los que convenció para que renunciaran a sus cargos a cambio de garantizarles la salida indemnes de la capital. Una vez que sus dimisiones fueron conocidas por los componentes del Congreso, éstos nombraron presidente interino a Pedro Lascuráin, cuyo mandato duró escasamente 45 minutos, los necesarios para renunciar a fin de que asumiera la presidencia "constitucional" el general Huerta.
A partir de ese momento, los días de Madero y Pino Suárez estaban contados. Cuatro días más tarde, el 22 de febrero, los sicarios de Huerta se apoderaron de ambos políticos y, no lejos del presidio del Distrito Federal, los cosieron a balazos. Para justificar su muerte, se dio una versión "oficial" de la ley de fugas, asegurando que ambos políticos habían muerto a consecuencia de los disparos cruzados entre las fuerzas que les custodiaban y unos desconocidos que intentaban liberarles.
Huerta se deshizo poco a poco de sus principales rivales, dividió a la oposición y se enfrentó a la Cámara de Diputados, acabando por instaurar en la República un régimen militarista sangriento que, si bien contó en sus inicios presidenciales con el apoyo de gran parte de las clases medias, se encontró cada vez más aislado a medida que el constitucionalismo fue obteniendo sucesivas victorias militares.
Su política, basada en perpetuarse en el poder a cualquier precio, estuvo llena de desaciertos y, tras prescindir de uno de los políticos en los que se apoyó, el general Félix Díaz, y disolver el Congreso, se creó nuevos rivales con actos como las "levas" de pacíficos ciudadanos para nutrir su ejército como carne de cañón, los asesinatos de diputados como Rendón, Domínguez y Gurrón o de profesionales, propietarios y empleados públicos.

Pero su mayor error fue el atacar los intereses norteamericanos al decidirse por las ofertas de los británicos en cuestiones relacionadas con las concesiones petroleras. El nuevo presidente demócrata norteamericano, Woodrow Wilson, optó entonces por retirar el apoyo a los huertistas y decantarse abiertamente por los revolucionarios constitucionalistas. Tras la ocupación de Veracruz por los "marines" norteamericanos y la derrota de los federales de Huerta en Zacatecas a manos de los villistas, el presidente entregó la renuncia a su cargo en la persona del licenciado Francisco S. Carvajal e inició su exilio, que lo llevó primero Londres y luego a España.
Los plenipotenciarios alemanes Franz von Rintelen y Franz von Papen le ofrecieron todo tipo de ayuda económica y bélica para que regresara a México y (aprovechando las disensiones internas del constitucionalismo) se hiciera de nuevo con el poder, a cambio de que declarara la guerra a Estados Unidos. Se embarcó en Cádiz rumbo a Nueva York, siendo detenido, junto a Pascual Orozco, en la estación ferroviaria de Newman, en Nuevo México, acusado de conspirar en favor de Alemania violando la neutralidad.
Por su delicado estado de salud, se le dejó libre en una finca que poseía en El Paso (Texas) pero, tras la fuga de Orozco, Huerta fue internado en la cárcel militar de Fort Bliss, donde falleció víctima de una cirrosis hepática el 13 de enero de 1916.
La figura de Victoriano Huerta no puede fácilmente separarse de las páginas más negras del gran vendaval revolucionario que agitó durante los primeros treinta años de este siglo el México moderno. Huerta ha pasado a la historia como el artífice de la gran traición que acabara con la vida y las esperanzas que había suscitado el programa modernizador de Madero.
Su gran astucia estratégica, su capacidad para golpear en el momento oportuno, aparentando lealtad hacia el nuevo poder constituido para reducirlo, asestándole el golpe de gracia mediante el asesinato político sin escrúpulos, para instaurar a continuación una dictadura sangrienta pero vestida con los oropeles de una legalidad institucional para consumo externo, lo han convertido en la imagen del militar ambicioso, alcohólico y sin escrúpulos, capaz de sacrificar el país en aras de sus intereses mezquinos.





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Ante un gobierno fallido, es urgente un cambio de rumbo, dicen senadores

Víctor Ballinas y Andrea Becerril

Periódico La Jornada
Viernes 19 de noviembre de 2010, p. 13
Durante la sesión solemne en el Senado por el centenario de la Revolución Mexicana, los partidos Revolucionario Institucional (PRI), de la Revolución Democrática (PRD), del Trabajo (PT) y Convergencia coincidieron en que se requiere un cambio de rumbo en el país, ya que a un siglo de la gesta hay un gobierno fallido y un modelo económico incapaz de garantizar condiciones elementales a la población.

A nombre del PRI, el senador Heladio Ramírez López manifestó que “nadie puede anticipar hasta dónde llegará el descontento que permea actualmente en amplios sectores de la sociedad como consecuencia del estancamiento de la economía, de la inseguridad pública, de la violencia incontrolada, del desempleo creciente, del incremento del número de pobres y de la incompetencia del gobierno en turno para hacer frente a esos retos insoslayables”.

Sostuvo: “la gente exige el cambio de rumbo y nos señala la ruta por donde debe transitar el país. Quiere liderazgo y conducción política. No quiere más improvisación ni protagonismos mediáticos. No quiere medidas autoritarias. Quiere que los cambios se den en el marco legal y que beneficien a la mayoría”.

La sociedad, añadió, “quiere vivir sin miedo, en un país donde todos tengan las mismas oportunidades y el estado de derecho sea una realidad cotidiana. Reclama una política de largo plazo con visión de Estado”.

Por el PAN, Humberto Aguilar Coronado aseveró que “ya no hay temas intocables ni temas tabú. Una Revolución viva y actuando no puede darse el lujo de convertirse en reaccionaria y mucho menos en conservadora, pues ello sería convertirla en su propio asesino. Ningún tema puede quedar exento de revisión: ni la relección legislativa, ni la propiedad del Estado sobre los recursos naturales si queremos detonar inversiones y empleo en el contexto de la economía global, ni los derechos laborales, ni la propiedad de la tierra, ni las características de nuestro propio sistema de gobierno”.
José Guadarrama fijó en tribuna la postura del PRD. Destacó que el país de hoy “dolorosamente aún se parece mucho al de 1910: desigualdad, pobreza, exclusión, injusticia, concentración de la tierra y la riqueza. Un campo y sus campesinos en franco abandono. Medios y relaciones de producción que sólo benefician a unos cuantos. Bienes colectivos al servicio de una minoría. Esa sería la fotografía más precisa del México contemporáneo”.

La nación tiene “un gobierno fallido y un modelo absolutamente incapaz de garantizar las condiciones, los derechos y los satisfactores más elementales”, dijo.

Por Convergencia, Dante Delgado subrayó que “estamos en un patrón predecible de ingobernabilidad, un Estado fallido es preludio de un estallido social (...) O gobernamos y atendemos juntos los reclamos de la sociedad o terminaremos avasallados por un cambio sin nosotros”.

Por el PT, Ricardo Monreal dijo que en el país “hay un desánimo generalizado, un deterioro de los valores nacionales y una pérdida del sentido de la grandeza. Es lo que está en la base del olvido de Estado, que el día de hoy sólo da para una ceremonia burocrática más, como cualquier día de cualquier semana, de cualquier año, década o centenario”.

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Afectarán vialidades del centro dos marchas convocadas este viernes

Las manifestaciones partirán del Angel de la Independencia hacia el Zócalo capitalino y a la residencia oficial de Los Pinos.

Notimex
Publicado: 18/11/2010 20:43



México, DF. La policía capitalina informó sobre dos marchas que efectuarán mañana viernes diferentes organizaciones sociales, las cuales partirán del Angel de la Independencia hacia el Zócalo capitalino y a la residencia oficial de Los Pinos.

La Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF) reportó que se tiene previsto que estas movilizaciones inicien a las 16:00 horas, en el marco de las celebraciones del Centenario de la Revolución mexicana.

La dependencia detalló que en la primer marcha, cuyo destino será la Plaza de la Constitución, participarán integrantes de los sindicatos Mexicano de Electricistas (SME), así como mineros, maestros y del Sindicato de Trabajadores de la UNAM, entre otros.

Estos serán acompañados por adherentes al Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y Movimiento Proletario Independiente, quienes demandan mejoras a la educación pública, tierra para los campesinos y mejores salarios.

Se prevé que esta movilización avance sobre Paseo de la Reforma hasta la avenida Juárez, para continuar por Francisco I. Madero a la Plaza de la Constitución.

Por otra parte, la segunda marcha saldrá a la misma hora del Ángel de la Independencia hacia los Pinos, que la integran organizaciones Sociales-AMOS y Frente Popular Francisco Villa, el Frente Amplio Contra la Supervía Poniente y otros.

Esta movilización podría avanzar sobre Paseo de la Reforma en sentido Poniente y posteriormente incorporarse a la Calzada Chivatito.

Finalmente la SSPDF advirtió que estas concentraciones y movilizaciones pueden cambiar de horario y rutas en último momento, según lo determinen los involucrados.

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