lunes, 27 de febrero de 2012

Canal 6 de Julio - Y se hizo la Luz





Encuentro Internacional de Solidaridad 21- feb- 2012

CFE, reprobada por corrupta e ineficiente

En:Articulistas Fecha:25 febrero, 2012
Revista SIEMPRE!

Una vez más

Martín Esparza
Ante la lupa de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ha resultado nuevamente una de las entidades públicas más corruptas e ineficaces del gobierno de Felipe Calderón. Ahora sí puede decirse con todo el cúmulo de pruebas en su contra que la fabricada imagen de “Empresa de Clase Mundial” se hizo añicos.

Su licitación 21 sobre la fibra óptica que benefició de manera preferencial al monopolio de Televisa, además de poco transparente, resultó a la vista de la ASF un verdadero fraude al interés público al representar para CFE pérdidas por 2 mil 450 millones de pesos. Desde hace años, en el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), alertamos sobre las maquinaciones que ya se tejían para entregar la estructura de la fibra óptica, tanto de CFE como de Luz y Fuerza, a particulares, algunos de ellos, ex secretarios de Energía en el sexenio de Vicente Fox como Fernando Canales Clariond y Ernesto Martens, en detrimento de las finanzas públicas y de la población de escasos recursos que quedaba así marginada de servicios como el internet a precios accesibles. Ahora, los hechos nos dan la razón.

Por si esto fuera poco, el órgano fiscalizador le ordena la revisión de seis millones de recibos de luz cobrados de manera “estimada” en perjuicio de la economía de igual número de usuarios. La empresa “modelo” del presidente no ha sido siquiera capaz de ir a tomar la lectura en los medidores de los hoy afectados que, como corroboró la Auditoría Superior, ni siquiera son escuchados en sus quejas.

A la luz de las recientes evidencias nada queda tampoco de las promesas hechas a los habitantes del centro del país por Calderón cuando, tras extinguir de manera legal y arbitraria a Luz y Fuerza del Centro ¾ahora se sabe, con el apoyo de militares disfrazados de policías federales¾, aseguró que mejoraría el servicio y se harían cobros más justos.

Apenas hace unos meses trascendió un fraude superior a los mil millones de pesos por el pago de derechos de servidumbre que CFE debía realizar a particulares en estados como Sinaloa, ahora la ASF detectó irregulares de la misma índole en Guerrero, con el agregado de que los pagos, superiores a los 60 millones de pesos, se realizaron incluso a gente que ya murió.

Es urgente por eso que antes de que concluya el actual sexenio la ASF exija a entidades como el SAE, dictámenes puntuales sobre el patrimonio de Luz y Fuerza del Centro para que sea inscrito en la Dirección General de Bienes Nacionales antes de que Calderón y sus funcionarios terminen entregando lo que es patrimonio de todos los mexicanos a trasnacionales como Intergen o Iberdrola, lo que ameritaría llevar la defensa de estos recursos económicos del Estado a organismos como Transparencia Internacional.

Sólo un dato al respecto: hasta marzo del 2009, el valor de los inventarios de Luz y Fuerza sumaba 2 mil 582 millones de pesos, como quedó establecido en la minuta de la Junta de Gobierno del 7 de agosto de ese año. Es hora que el SAE informe a los mexicanos qué hizo con esos bienes y que Calderón diga qué piensa hacer con la infraestructura eléctrica que costó décadas de trabajo y sacrificio levantar en el centro del país.

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México necesita un gobierno de izquierda: Martín Esparza Flores

Julio César Morales 25/02/2012 14:29:40
Periódico Digital .MX


La llegada al gobierno federal de un partido de izquierda y la participación de la sociedad organizada son los factores fundamentales para que haya una recuperación del país afirmó el Secretario General del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), Martín Esparza Flores, al tiempo de mencionar que el movimiento de resistencia de los trabajadores de y Fuerza del Centro (LyFC) “está más vivo que nunca”.

En entrevista en el marco del foro denominado la Industria eléctrica mexicana, problemas y retos realizado por el SME, el líder obrero señaló que los gobierno panistas de los dos últimos sexenios solamente se ha dedicado a desmantelar las instituciones y ofrecer los recursos energéticos del país al capital extranjero sin importarle los miles de mexicanos que se han quedado sin empleo.

Aseveró que la extinción de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (LyFC) fue el resultado de una decisión política, sin embargo, este asunto no ha podido ser finiquitado debido a que 16 mil 590 trabajadores no han aceptado su renuncia voluntaria a su derecho al trabajo.

Además que están vivas las demandas de despido injustificado y sustitución patronal y actualmente existe una Iniciativa de ley en el congreso para la creación de un nuevo organismo a partir de que la Comisión Federal de Electricidad se retire de la zona en la que prestaban el servicio la Comisión de Luz y Fuerza del Centro

Destacó que el SME no ha perdido su registro debido a que tienen un documento que avala su toma de nota hasta el año 2013.

Consideró que la llegada al gobierno de la república de un partido de izquierda abriría las puertas para que nuevamente pudiera operar LyFC. Argumentó que si a eso se suma el descontento de los usuarios quienes han recibido un pésimo servicio de la CFE, el incremento de las tarifas eléctricas así como el cobro excesivo derivado de una nula toma de los registros de consumo.

Ante este panorama insistió que previo al desarrollo de proceso de elección federal es importante que la gente este enterada de la situación real que enfrenta el país tras 12 años de un gobierno panista.

En este sentido, aseveró que la participación de la sociedad unida y organizada será definitiva para que México retome el rumbo y recupere la estabilidad social y económica que se merece.

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Tres libros y un copete

Por Daniel Salinas Basave*
*El autor es periodista y ganador del premio Estatal de Literatura categoría Ensayo.
La historia de México está llena de presidentes que jamás leyeron un libro en su vida. Vaya, llegamos al extremo de tener presidentes que ni siquiera sabían leer. Vicente Guerrero, héroe de la patria y segundo mandatario en la historia de la República, nunca aprendió a leer y padeció horrores para pronunciar su discurso en su toma de posesión el 1 de abril de 1829.

Pero con toda franqueza, era comprensible y hasta justificable que don Vicente no supiera leer. Un presidente encarnado en el corazón del pueblo, era coherente en su analfabetismo con un pobre país donde más del 90% de la gente no sabía distinguir las letras. De origen muy humilde, este mulato fue un arriero que se sabía de memoria las veredas y los desfiladeros de las sierras del Sur y que tenía una inteligencia natural para el combate en inferioridad numérica y de armamento.

Benito Juárez aprendió a leer a los 18 años, pero sin duda aprendió muy bien. Porfirio Díaz no era analfabeto, pero tampoco era un consumado lector y algo me hace pensar que Victoriano Huerta tampoco era un derroche de cultura, lo mismo que Álvaro Obregón, que pese a ser autor de un libro donde narra sus memorias de campaña, no lo imagino entregado a la lectura.

Ser culto tampoco garantiza ser buen presidente. José López Portillo sin duda leyó muchísimos libros (y escribió otros tantos) y seguro estoy que hubiera respondido con maestría y soberbia si un reportero le hubiera preguntado por los libros que marcaron su vida.

El problema con Enrique Peña Nieto va más allá de su analfabetismo semifuncional. El problema está en lo que hay detrás de esa absoluta ignorancia, de esa superficialidad rampante, de esa barata filosofía de las 140 palabras que le basta para ser favorito en las encuestas. El problema está en el hueco absoluto y el vacío abismal que hay dentro de la cabeza que sostiene ese ridículo copete. El analfabetismo de Peña no me sorprende. Su figura encarna al perfecto bobo que no lee un libro en su vida. Lo que me sigue sorprendiendo y me genera una crisis de rabia e impotencia, es que semejante imbécil sea el favorito para ser el próximo Presidente de México.
Vaya, en un país de más de 100 millones de habitantes, donde hay luchadores sociales, científicos, pensadores, profesores, activistas y millones de seres humanos de carne y hueso a los que nos corre sangre por las venas, un cabeza hueca es la única persona que puede soñar con la Presidencia. Lo grave no es Peña, sino el pobre y desgraciado país que va a votar por él.

Lo que me aterra no es la absoluta falta de ideas en la cabeza vacía del mexiquense.
Lo que de verdad me aterra es la cabeza vacía de un país que lo tiene en la cima de sus preferencias. El liderato de Enrique en las encuestas unpésimo síntoma como nación, una señal clara o un termómetro que indica el bajísimo nivel de nuestra autoestima, lo desechables que son nuestros principios si es que existen.
Pienso en los otros candidatos favoritos que hemos tenido en épocas preelectorales y caigo en cuenta de que nunca habíamos caído tan bajo como con el fantoche del copete. Cierto, Vicente Fox no ha leído muchos más libros que Peña. El guanajuatense de las botas es ignorante hasta el hartazgo (y miren que Borges es algo así como una liturgia en mi vida, pero aún así se lo perdono). La diferencia es que a Fox le corría sangre por las venas. Tarado, bruto, dicharachero, pero con una innegable dosis de honestidad que lo hacía humano.

Puedo entender que un votante estuviera enamorado de Fox y me parece comprensible que hubiera carisma en esas botas con bigote. Sin ser un derroche de cultura, seguro estoy que Andrés Manuel López Obrador ha leído muchos más libros que Peña y Fox juntos. Intolerante, ideático, mesiánico y delirante, AMLO no me gustaba nada y de hecho voté en su contra en 2006, pero aun así entendía perfectamente que pudiera seducir a un votante. Pese a todos sus defectos, AMLO me parece una persona honesta, con convicciones, con ideas y sobre todo, con sangre en las venas y un corazón en el pecho.

Entiendo que Fox y López Obrador hayan sido en su momento favoritos y hayan motivado a millones de mexicanos a darles su voto, pero con toda franqueza y con brutal honestidad, debo confesar que aún no puedo entender cómo alguien pueda siquiera considerar darle un voto a Peña Nieto. Con todo y sus defectos y sus fanatismos, Fox y AMLO me parecían tipos honestos. Tipos de verdad.

Peña Nieto me parece la encarnación de la falsedad, de la hipocresía, de la superficialidad. Nada, absolutamente nada me parece auténtico en ese producto del teleprompter, de la frase vacía, del concepto prefabricado. Si Peña se convierte en presidente de México, será la confirmación y el triunfo de la teoría un libro que es ya un clásico y que por supuesto Enrique no ha leído ni sabe que existe. Me refiero al genial Homovidens de Giovanni Sartori. La mexicana es una sociedad teledirigida, una sociedad que le cree ciegamente a López Dóriga y al Teletón.

El triunfo de Peña es el triunfo de esos ridículos platos azules de Ve Tv que infestan como una plaga los desvencijados techos de lámina de las comunidades más pobres de México. El candidato perfecto para una sociedad apática, resignada y apocada a la que no le queda nada mejor que hacer que ver la tele.

El triunfo de Peña confirmaría al peor México.
Como consuelo debo agradecerle a ese ignorante que me haya ayudado a tener las cosas claras. Por lo menos tengo la absoluta convicción de quién no quiero que gane las elecciones.
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Foro: La Industria Eléctrica Mexicana – Problemas y Retos