martes, 10 de octubre de 2017

Foro: La Electricidad, un derecho HUMANO.


Asamblea General Extraordinaria, miércoles a las 5 de la tarde en el SME.


“Es hora de decir cómo murió el Che”


 
PROCESO 
 
La historia puso al doctor Moisés Abraham Baptista en una situación perturbadora: era director del hospital Señor de Malta, en Vallegrande, Bolivia, cuando el 9 de octubre de 1967 fue trasladado a ese nosocomio el cuerpo de Ernesto Guevara de la Serna. Le realizó la autopsia, pero los mandos militares pidieron que alterara el informe de ésta. Conserva desde entonces la camisa ensangrentada que vestía el Che e invita al gobierno de Cuba a cotejar el ADN y confirmar si los restos depositados en el Mausoleo de Santa Clara pertenecen al guerrillero. A 50 años de aquellos hechos, sostiene: “Es hora de decir la verdad sobre cómo murió el Che”. Su testimonio forma parte de la Edición Especial No. 55 de Proceso, titulada El hombre, el mito, actualmente en circulación.
PUEBLA, Pue. (Proceso).- Al Che Guevara lo mataron de un disparo al corazón hecho de abajo hacia arriba. Sin embargo, eso no aparece en el informe oficial de la autopsia realizada al cuerpo del mítico guerrillero, pues ese reporte “fue inventado por mí”.
El médico Moisés Abraham Baptista escudriña en sus recuerdos y reconstruye lo que le tocó vivir los días 9 y 10 de octubre de 1967, cuando era director del hospital Señor de Malta, en Vallegrande, Bolivia, y se vio obligado a realizar la autopsia al cadáver del Che y hacer su mascarilla mortuoria, así como “dirigir” el corte de las manos del guerrillero.
De hecho, confiesa, por órdenes del alto mando militar de Bolivia alteró el informe de la autopsia:
“Me dio la orden de hacer el cambio el general Juan José Torres”, dice en referencia a quien en 1967 era jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas y después, en 1970, presidente de ese país sudamericano.
Además revela que tiene en su poder la camisa color caqui, llena de sangre, que llevaba puesta Guevara. Esa prenda que guarda desde hace 50 años mostraría la manera en que ejecutaron al Che, sostiene.
“Luego de la primera revisión del cadáver, en la autopsia de reconocimiento, declaré ante la prensa internacional que el Che había sido ejecutado básicamente de un disparo al corazón. Ante la divergencia de información que por una parte dio el ejército en Vallegrande, en el sentido de que había sido capturado, y otra más que ofreció el Ministerio de Defensa en La Paz, según la cual el Che había muerto en combate, me dieron la orden de negar (su primera declaración) y elaborar una nueva versión.”
“En ese tiempo yo había sido habilitado como subteniente del Ejército Boliviano. Tuve que acatar las órdenes”, justifica.
El doctor Abraham Baptista fue entrevistado en su casa ubicada en la ciudad de Puebla, donde reside desde hace 48 años. Llegó a México en 1969 para especializarse en oncología en el Centro Médico. Se casó con una mujer poblana y se mudó a esa ciudad. Ya no regresó a Bolivia.
Su testimonio sobre el asesinato del mítico guerrillero y el contexto en que éste se produjo forman la parte central del libro aún inédito Yo hice la autopsia del Che Guevara, escrito por Leticia Montagner García y Raúl Torres Salmerón, y con base en el cual los autores elaboraron el presente texto.
“Tania”
Abraham Baptista recuerda que su primer contacto con la guerrilla ocurrió después de que el ejército boliviano emboscó a los integrantes de la segunda columna del Che, conducida por Juan Vitalo Acuña, Joaquín. Ello ocurrió el 31 de agosto de 1967, cuando los guerrilleros intentaban cruzar el río Grande por una zona conocida como Vado del Yeso. En esa emboscada murió Tamara Bunke, Tania. Su cuerpo fue arrastrado por la corriente. Lo encontraron una semana después. Se había atorado en una roca.
El doctor Abraham recogió el cadáver por órdenes del capitán Vargas Salinas, quien encabezaba sobre el terreno las operaciones militares contra la guerrilla. El médico dice que los peces habían carcomido el cuerpo de la joven y éste se encontraba en proceso de descomposición. La mochila de Tania traía cartas, versos escritos de su puño y letra, dólares, apuntes y su pasaporte, del cual el médico tomó la foto a punto de desprenderse. “Era una mujer hermosa y atractiva”, comenta.
En el hospital de Vallegrande hizo una revisión no exhaustiva del cadáver. “No estaba embarazada, como sugiere Jorge Castañeda en su biografía del Che”, acota.
Después, el 9 de octubre, le tocó esperar el cuerpo del Che en el aeropuerto de Vallegrande y trasladarlo en su furgoneta Chevro­let blanca al hospital Señor de Malta, del cual era director. Lo acompañó en el recorrido el agente de la CIA Félix Rodríguez. Otro miembro de esta agencia, Gustavo Villoldo, ya los esperaba en el hospital. Unos soldados depositaron el cuerpo en la lavandería, alejada 150 metros de la estructura principal del nosocomio.
De inmediato Abraham revisó el cadáver y le inyectó formalina para preservarlo, lo que posteriormente provocó que las personas que acudían a observar el cuerpo del Che se taparan la nariz con pañuelos.
El cuerpo tenía mucha sangre, sobre todo en la espalda. Tenía una herida grande de unos 20 centímetros, hecha probablemente con la culata de un fusil, un machete o una bayoneta. Así lo remataron, argumenta el doctor Abraham. También tenía un balazo en el corazón de abajo hacia arriba. Sostiene que fue éste el que lo privó de la vida, pues “durante el combate, en el Vado del Yuro, cerca de La Higuera, el Che fue herido en sedal en el codo y en la pierna”.
“Una gran discusión” 
Horas antes, los soldados habían depositado en la lavandería los cuerpos de dos guerrilleros muertos. Nadie les prestaba atención. Eran el peruano Juan Pablo Chang Navarro, Chino, y el boliviano Simón Cuba, Willy.
“Los soldados quisieron impedir el paso de la gente que llegaba del aeropuerto y no pudieron”, agrega.
Ahí se encontraban militares de alto rango: el teniente coronel Andrés Selich, comandante del Regimiento Pando de Ingenieros Militares; el capitán Mario Vargas Salinas, adscrito a la Octava División del Ejército y quien había liquidado a la segunda columna del Che; el coronel Joaquín Zenteno Anaya, comandante de la Octava División del ejército; el coronel Roberto Toto Quintanilla, jefe de los servicios de inteligencia del Ministerio del Interior, entre otros. También estaban agentes de la CIA. Incluso llegó el presidente de Bolivia, René Barrientos, en una visita rápida y secreta.
Cuando disminuyeron las visitas de vallegrandinos, una enfermera y el doctor Abraham lavaron el cuerpo del Che, le recortaron el pelo, lo vistieron con sus pantalones y le dejaron el torso desnudo.
Abraham recuerda que en la noche del 10 de octubre los oficiales bolivianos se enfrascaron en “una gran discusión”. La razón: el alto mando militar ordenó tener pruebas contundentes de que se trataba del Che Guevara y pidió que le cortaran la cabeza. Toto Quintanilla dijo que la CIA quería la cabeza del guerrillero como prueba inequívoca de su muerte. Lo respaldaron Selich y Vargas. Abraham se opuso argumentando razones médicas y éticas. Sorprendentemente, Félix Rodríguez lo apoyó y dijo que cortar la cabeza era una medida salvaje. El médico sugirió el corte de las manos para tener las huellas digitales.
Al final acordaron hacerlo de ese modo. Abraham dice que la decisión la tomaron los ahí reunidos sin consultarla con nadie. Después, la mayoría se retiró. Se quedaron Villoldo y Quintanilla. Este último cortó las manos al Che bajo la supervisión y dirección de Abraham. Las manos quedaron sobre un escritorio, donde antes colocaron un periódico. Toto Quintanilla también ordenó hacerle al cadáver la mascarilla mortuoria.
“La mascarilla la hice sin tener el material adecuado. Usé la gasa de dentista y vaselina y la cera de las velas que utilizábamos en la noche porque no había alumbrado eléctrico”, comenta.
Recuerda que “al quitar la mascarilla se le adhirieron pedazos de piel, pelo, cejas, pestañas, la barba y el bigote. La cara del Che era impresionante. Villoldo tomó fotos para la CIA a la mascarilla y al Che.
“Después ordenaron que me retirara. No pude dormir y al acudir al hospital muy temprano al otro día, el cuerpo ya no estaba. La pileta estaba vacía y, como testigo mudo de los hechos, estaba la camisa del Che que escondí en la parte baja de atrás de la pileta.”
Abraham recogió posteriormente la camisa, la envolvió en un periódico y la guardó en su cuarto del hospital. Después la llevó a su casa en Vallegrande; luego, a la casa paterna en Sucre, y al final, a Puebla, donde, asegura, aún la conserva.
De hecho, Abraham invita al gobierno de Cuba a resolver la duda sobre si los restos hallados en el viejo aeropuerto de Vallegrande, actualmente depositados en el Mausoleo de Santa Clara, Cuba, pertenecen a Guevara. Señala que la camisa que tiene la sangre del Che puede confirmar mediante exámenes de ADN si el cadáver corresponde al icónico guerrillero.
Recuerda que los expertos que encontraron los restos de los guerrilleros en Vallegrande en 1997 dijeron que las heridas de los huesos hallados se adecuaban al reporte oficial de la autopsia… Pero éste es falso, inventado.
“Simplemente, además del examen de ADN, hay que comparar las heridas que registra la camisa en mi poder y el falso dictamen que elaboré”, argumenta.
El informe de la autopsia –cuya copia reproduce Pacho O’Donell en la biografía Che, la vida por un mundo mejor (Plaza & Janes, 2003)– apunta que el cuerpo recibió nueve heridas de bala en diferentes partes del cuerpo, cinco de ellas mortales. Anota como causas de muerte: “Heridas en el tórax y la hemorragia subsiguiente”. Este informe –de apenas cuartilla y media– no anota la hora en que murió el Che ni detalla el tipo de balas ni la distancia de los disparos.
De acuerdo con Abraham, las siguientes fueron las lesiones que “inventó” en su informe: herida de bala en región clavicular izquierda, con salida en escapular del mismo lado; herida de bala en región clavicular derecha, con fractura de la misma, sin salida; herida de bala en región costal derecha, sin salida; dos heridas de bala en región costal lateral izquierda, con salida en región dorsal; herida de bala en región pectoral izquierda entre las costillas novena y décima, con salida en región lateral del mismo lado; herida de bala en tercio medio de pierna derecha; herida de bala en tercio medio del muslo izquierdo, en sedal; y herida de bala en tercio inferior de antebrazo derecho, con fractura de cúbito.
Durante 50 años, Moisés Abraham Baptista, nacido en Sucre, Bolivia, guardó silencio, documentos, fotos e información sobre la muerte de Ernesto Guevara. “Es la hora de decir la verdad sobre cómo murió el Che”, sentencia.
Este reportaje se publicó el 8 de octubre de 2017 en la edición 2136 de la revista Proceso.

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El destino final del Che Guevara, en entredicho


Martín Hernández Alcántara
La Jornada de Oriente
Periódico La Jornada
Martes 10 de octubre de 2017, p. 8
Puebla, Pue.
A 50 años de la muerte de Ernesto Guevara de la Serna, el Che, se conocen datos que pueden derrumbar la versión histórica del final del guerrillero argentino: Moisés Abraham Baptista, médico que le practicó la autopsia, aseguró que el ejército de Bolivia lo obligó a cambiar el peritaje forense y conserva de ese episodio una prenda, la cual demostraría que los restos depositados en el Mausoleo de Santa Clara, Cuba, podrían no corresponder a los del célebre insurgente.
El testimonio del galeno será publicado en Yo hice la autopsia del Che Guevara, libro escrito por Leticia Montagner García y Raúl Torres Salmerón, próximo a aparecer y del que ambos periodistas poblanos presentaron un adelanto el domingo, en entrevista con Fermín Alejandro García para Aquí Vamos, programa de La Jornada de Oriente para redes sociales.
Torres Salmerón se refirió a declaraciones de Baptista, quien en calidad de director del hospital Señor de Malta, en Vallegrande, Bolivia, recibió en el aeropuerto de esa localidad el cadáver de Guevara, el 9 de octubre de 1967.
Una herida de bala
Montagner García y Torres Salmerón aseguraron que el cuerpo de Ernesto Guevara presentaba una entrada de bala por la región del abdomen hacia el corazón; una herida causada con objeto punzocortante en la espalda, así como lesiones en sedal en el codo y la pierna, que posiblemente recibió en combate. La versión oficial sobre la muerte del guerrillero, basada en el peritaje firmado por Moisés Abraham Baptista, ahora desmentido por él mismo, indica nueve heridas de bala.
Para sustentar su dicho, el médico boliviano conserva desde hace medio siglo la camisa color caqui que, asegura, portaba el Che el día que fue emboscado al cruzar el río Grande, en la zona de Valle de Yeso. Esa camisa la ha tenido en secreto prácticamente, la ha tenido muy bien guardada, nos la mostró, nos la enseñó, trae los impactos, los orificios de la balas, contó Torres Salmerón, quien agregó que la prenda incluso conserva cabellos rizados de color castaño a la altura del cuello.
Leticia Montagner afirmó que el galeno considera que la camisa puede servir para practicar pruebas de ADN y compararlas con los restos que se encuentran en el Mausoleo de Santa Clara, para corroborar si son los del dirigente revolucionario.

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Inversionistas impiden el acceso al agua potable a comunidad indígena en Chihuahua

 
 
PROCESO 
CHIHUAHUA, Chih. (apro).- La comunidad indígena de Mogótavo, localizada en el municipio de Urique de la Sierra Tarahumara, acusó a cinco inversionistas de obstruirles el acceso al agua, ya que se asumen como propietarios de ese territorio y ante autoridades judiciales han declarado que el poblado no existe.
Entre los señalados destaca el presidente del Comité Directivo Estatal (CDE) del PRI, Omar Bazán Flores, y el exdiputado local y a candidato a la alcaldía de Delicias, Ricardo Orviz Blake.

Los otros implicados son Ricardo Valles Alvelais, Agustín López Daumas y Jesús Alberto Cano Vélez. Los cinco se ostentan como propietarios de las tierras donde se asienta ancestralmente la comunidad.
La comunidad ha sostenido una serie de litigios para denunciar las afectaciones de salud y ambientales a la comunidad, tras la construcción de hoteles y otros proyectos en los que no han tomado en cuenta a los indígenas.
Incluso, el año pasado interpusieron un juicio de amparo indirecto ante el Juzgado Octavo de Distrito de la ciudad de Chihuahua por la violación al derecho constitucional y humano de acceso al agua potable
De acuerdo con el expediente 345/2016, la demanda inicialmente fue en contra de la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS), la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el presidente de la República y el gobernador.
Posteriormente, los inconformes ampliaron la demanda en contra del Comité de Regulación y Seguimiento de Infraestructura Indígena, de la delegada estatal de la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, y de Ricardo Orviz Blake, como tercero perjudicado.
Los inversionistas niegan acceso al agua potable a la comunidad indígena, denunció hoy en rueda de prensa la primera gobernadora de Mogótavo, Rosario Batista Cruz, acompañada de habitantes de esa localidad.
“Los supuestos propietarios, al comparecer a juicio, señalan, a través de sus apoderados, que Mogótavo no existe, que no tienen necesidad de agua potable y que están invadiendo sus tierras”, detallaron los representantes de la comunidad.
La postura de los particulares contradice el reconocimiento que la CDI y el gobierno del estado ya dieron a la comunidad, por su posesión ancestral y, derivado de esto, autorizaron el proyecto de construcción de abastecimiento de agua potable, que registraba más de 50 de avance.
Por la oposición de los priistas y sus socios, se suspendió la obra.
“La posición que han asumido dichos personajes ha sido discriminatoria, al considerar necesario acreditar la calidad indígena, la calidad como comunidad, así como la calidad de la posesión en el territorio donde se construye la red de agua potable”, denuncian.
La comunidad de Mogótavo anunció que continuará la lucha por el reconocimiento de sus derechos humanos y reclamó a las autoridades gubernamentales el garantizar el derecho al acceso de agua potable, lo que representa un medio de subsistencia y a una vida sana y digna.
También hicieron un llamado a quienes se ostentan como propietarios para que reconozcan la realidad de la comunidad de Mogótavo, del territorio que tradicionalmente poseen y del derecho que tienen de acceder al agua potable.

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Se deprecia el peso, por dudas ante el TLCAN

Agencias y De la Redacción
 
Periódico La Jornada
Martes 10 de octubre de 2017, p. 20
El peso se depreció el lunes a su nivel más débil desde el 5 de junio ante una gran incertidumbre sobre los resultados de la cuarta ronda de renegociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) entre México, Estados Unidos y Canadá, que empezará este miércoles en Washington.
En días recientes ha habido señales de que temas en la renegociación se estarían complicando, entre ellos algunos delicados como laborales y reglas de origen.
El retroceso ocurre al inicio de una semana en la que se anticipan sucesos clave para la tendencia del tipo de cambio a corto plazo: el inicio de la cuarta ronda de renegociación del TLCAN, la publicación de las minutas de política monetaria de la Reserva Federal y el Banco de México, miércoles y jueves, respectivamente, según Banco Base.
Los inversores también siguen de cerca la información sobre la carrera presidencial en México que culminará con las elecciones de julio de 2018.
El peso perdió 0.70 por ciento respecto al cierre del viernes para ubicarse en 18.66 unidades por dólar, según el Banco de México. En ventanillas bancarias, el dólar se vendió en 18.95 pesos, de acuerdo con Citibanamex.

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Inicia la demolición de edificios dañados por sismo en la CDMX


 
PROCESO 
 
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Esta misma semana serán demolidos al menos 11 edificios afectados por el sismo del pasado 19 de septiembre, afirmó el director general del Instituto para la Seguridad de las Construcciones del Distrito Federal, Renato Berrón Ruiz.
Los inmuebles representan un riesgo para los edificios contiguos, para los automovilistas y peatones, comentó el funcionario, luego de que se iniciaron las “demoliciones mecánicas” –es decir, sin uso de explosivos–, una de ellas en la delegación Coyoacán y otra en la Benito Juárez.
En un encuentro con los diputados de la Comisión de la Ciudad de México el funcionario señaló que es preciso adecuar el reglamento de construcciones local.
Luego, en declaraciones a la cadena MVS, Berrón aclaró que no se van a demoler mil edificios, como informaron algunos medios de comunicación y las redes sociales, sino entre 150 a 200.
El Comité de Emergencias está trabajando en el registro de las denuncias de ciudadanos y autoridades delegacionales a fin de establecer las prioridades, añadió.
La mayoría de los inmuebles dañados –el 90%– fueron construidos antes de 1985, por lo que no se ciñeron conforme a las normas antisísmicas, dijo Berrón.
Subrayó que es necesario tomar medidas urgentes con respecto a edificios cuya edificación tiene plantas bajas débiles. Así como los que se ubican en las esquinas, ya que su arquitectura los hace más vulnerables ante movimientos telúricos como el del pasado 19 de septiembre.
Berrón Ruiz recalcó que la Ciudad de México es una zona sísmica. Sus distintos tipos de suelo, sean firmes, de transición o blandos y lacustres, sufren el impacto de los temblores en determinados grados.
En el caso del pasado 19 de septiembre, apuntó, las áreas blandas y de mayor riesgo, donde el suelo de arcilla tiene profundidades que llegan hasta los 50 metros, como el Centro Histórico y el perímetro de la delegación Cuauhtémoc sufrieron daños notorios.
Pero también se registraron afectaciones que no se esperaban en regiones de la capital donde el terreno es más firme y las capas de arcilla tienen profundidad de 20 metros en promedio o menos, como Tlalpan.
Ante los resultados, admitió el funcionario capitalino, el reglamento de construcciones y la normatividad respectiva necesitan modificaciones urgentes, a fin de que las nuevas edificaciones o los trabajos de remozamiento puedan resistir temblores como el del 19 de septiembre o de mayor magnitud.
Sin embargo, reconoció que el sacudimiento del pasado 19 de septiembre evidenció el incumplimiento de las normas establecidas en 2004.
Los legisladores le preguntaron al funcionario sobre el número de edificios dañados desde el 85, los que fueron reforzados y los que sufrieron más daños en esta ocasión; también, sobre las edificaciones nuevas que no aguantaron el movimiento, así como las que deben demolerse por sus daños estructurales.
Berrón Ruiz respondió que el análisis de los inmuebles dañados y sus características específicas está en marcha y se dará a conocer en breve. También admitió que la dependencia que encabeza carece de personal y presupuesto suficientes, así como de un reglamento específico, pues aún está en estudio.
Por lo pronto, a partir del 19 de septiembre las recomendaciones son limitar y establecer parámetros estrictos para la construcción de edificios en las esquinas.
Aconsejó sancionar a los constructores que no se ciñan a los parámetros de construcción – impedir la construcción de pisos extra o hagan modificaciones a la estructura de los inmuebles–, así como multar con severidad a quienes coloquen antenas o anuncios espectaculares sobre las azoteas
Berrón Ruiz aconsejó también que constructores y vecinos se coordina en la instrumentación de sus edificios; es decir, instalen equipos de medición para verificar de manera periódica el comportamiento de la estructura y observar cómo se mueven a causa de sismos y los hundimientos.
Incluso recomendó establecer como requisito indispensable la adquisición de seguros de responsabilidad civil en caso de desastre natural, a fin de “asegurar” los inmuebles y cubrir los daños que eventos como los de septiembre pasado puedan generar.

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México y Suecia firman acuerdo sobre minería

Susana González G.
 
Periódico La Jornada
Martes 10 de octubre de 2017, p. 20
México y Suecia firmaron un memorando de entendimiento sobre la industria minera para fortalecer la cooperación bilateral en la promoción de inversiones, el desarrollo de habilidades mineras, la mejora de la seguridad en el sector así como en sostenibilidad ambiental y social, informó la Secretaría de Economía (SE).
Suecia es el principal socio comercial de México en Escandinavia, es uno de los principales países productores de minerales de la Unión Europea y líder en investigación minero-metalúrgica, tecnología de reciclado y políticas de sustentabilidad en las actividades mineras, dijo la dependencia.
Sin embargo, a la fecha no hay empresas de Suecia entre las compañías con capital extranjero que desarrollan 947 proyectos mineros en México, según las estadísticas de la la Dirección General de Desarrollo Minero de la SE.
El memorando fue suscrito por Ildefonso Guajardo, titular de la SE, y Ann Linde, ministra de Asuntos de la Unión Europea y Comercio de Suecia.

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Padecen estrés laboral 40 por ciento de los trabajadores, admite STPS

Patricia Muñoz Ríos
 
Periódico La Jornada
Martes 10 de octubre de 2017, p. 34
En México alrededor de 40 por ciento de los trabajadores presentan síntomas de estrés laboral; mientras, enfermedades como depresión o crisis de pánico provocan que por empleado se pierdan entre 25 y 20 días laborales por año.
Asimismo los trabajadores manifiestan disminución en la cantidad y calidad del sueño, así como Síndrome de Burnout, que se caracteriza por agotamiento físico y mental progresivo, según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y de la Encuesta nacional de epidemiología siquiátrica.
El director de Bienestar Emocional en el Trabajo, de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), Jorge Mérida Puga, dio a conocer lo anterior luego de señalar que en el mundo laboral existen diversos factores que en caso de no atenderse repercuten en la salud de los empleados; agregó que entre las enfermedades laborales sobresale el estrés.
Cuatro de cada 10 trabajadores presentan estrés laboral y, en términos de días de trabajo perdidos por enfermedades mentales, la depresión encabeza la lista, con 25 jornadas, seguida del trastorno de angustia (crisis de pánico), con 20; la agorafobia (temor a los espacios abiertos), entre 15 y 20, y el trastorno de estrés postraumático, casi 15 días por empleado, agregó.
En los centros laborales es importante estar atentos a las manifestaciones de enfermedades mentales de los trabajadores, afirmó, ya que cuando no se detectan de manera temprana o cuando no se generan las condiciones para que las personas tengan acceso a servicios de salud, esa organización empieza a tener efectos importantes.
“Por ejemplo, se incrementa el ausentismo derivado de los síntomas de la enfermedad, aunque también puede haber presentismo, es decir, cuando las personas se encuentran en el centro de trabajo sin atender al ciento por ciento las actividades; sobre todo, hay deterioro en las relaciones interpersonales entre los trabajadores, disminuye el sentido de pertenencia con la empresa e incluso se llega a experimentar una percepción de una baja recompensa”, sostuvo el funcionario.
Mérida Puga dijo que entre las acciones que la dependencia impulsa para proteger la salud mental de los trabajadores está el fortalecimiento del marco normativo respectivo, la próxima publicación de la NOM-035 relativa a factores de riesgo sicosociales y la promoción del Programa Nacional de Bienestar Emocional y Desarrollo Humano en el Trabajo.

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